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Villar vuelve a amenazar con la FIFA

El dirigente español ha vuelto a recurrir al organismo que rige el fútbol mundial para denunciar injerencias gubernamentales y aquel se limita a pedir una reunión entre las partes

Ángel María Villar en el estadio Rey Balduino de Bruselas.

Ángel María Villar ha vuelto a recurrir por enésima vez a la FIFA para denunciar injerencias del Gobierno en el fútbol español. El dirigente, que recientemente ha retirado su candidatura a la presidencia de la UEFA por falta de apoyos, ha insistido ante el organismo del fútbol mundial en el intervencionismo de Miguel Cardenal presidente del CSD. Villar denunció ante la FIFA la Orden Ministerial que regula las elecciones en las federaciones deportivas, el Real Decreto sobre el reparto de los derechos de televisión del fútbol y el control de la distribución del dinero público y privado a la federación que preside. Villar también se queja de no tener respuesta a varias cartas enviadas al CSD y de no haber podido mantener una reunión con representantes gubernamentales. Lógicamente, Villar no menciona su plantón el año pasado al por entonces ministro José Ignacio Wert en una reunión planeada pra abordar el Real Decreto televisivo.

La misiva de la FIFA ha sido recibida por el Ministerio de Cultura, que a su vez se la ha reenviado a Miguel Cardenal. Villar pretendía una carta más contundente de la FIFA. Ha logrado una propuesta de reunión que, si no es aceptada por el Gobierno, derivará en que la negativa será tratada en el organismo que rige el fútbol mundial. Sintiéndose amenazado por los pleitos que tiene pendientes en España, Villar ha vuelto a recurrir a la FIFA y ha conseguido que al menos Gianni Infantino, que no le ha dado su apoyo en su asalto a la presidencia de UEFA, actúe como hacía el inhabilitado Joseph Blatter. La carta está firmada por Fatma Samoura, la nueva secretaria general de FIFA.

No es la primera vez que el presidente del fútbol español intenta que la FIFA amenace a gobiernos del PP o del PSOE, indistintamente, con la expulsión de los clubes españoles y a la selección de las competiciones internacionales. Este recurso ya lo utilizó Villar en 2008 ante el secretario de Estado para el Deporte, el socialista Jaime Lissavetzky, que terminó cediendo ante la presión del presidente del fútbol español amparado por la FIFA. Lissavetzky le exigió celebrar las elecciones antes de los Juegos de Pekín, pero Villar logró retrasarlas hasta el mes de noviembre.

Villar tampoco quiere que le controlen el dinero, pero la Ley del Deporte es clara al respecto. En su artículo 76.2 D no diferencia entre dinero público o privado en el caso de uso indebido de fondos: “Se considerarán específicamente infracciones muy graves de los presidentes y demás miembros directivos de los órganos de las Federaciones deportivas españolas y Ligas Profesionales: la incorrecta utilización de los fondos privados o de las subvenciones, créditos, avales, y demás ayudas del Estado, de sus organismos autónomos o de otro modo concedidos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado”.

Con respecto a las elecciones, Villar insiste en las injerencias gubernamentales en el proceso, pero una sentencia de la propia Audiencia Nacional en 2009 ya decía: “Las federaciones quedarán sometidas a la normativa de aquellas organizaciones internacionales en las que se integren, pero sin desconocer que están sujetas al ordenamiento jurídico nacional, que no podrán infringir”.

Ajuste necesario

El estatuto de la FIFA al que se suele acoger Villar para argumentar la injerencia dice que “no se aplicarán lasnormas gubernamentales que regulen las elecciones a los órganos de gobierno de una asociación miembro de la FIFA”. La propia Audiencia le recordó que la Ley del Deporte autoriza al Ejecutivo a “dictar cuantas normas sean necesarias para regular los procesos electorales” e incluso que dicha ley data de 1992 y que por entonces no fue recurrida por Villar. En 2012, cuando apenas tuvo oposición y convocó elecciones por sorpresa tras una convocatoria de dudoso procedimiento al no estar registrada debidamente en el CSD, Villar tampoco recurrió la orden.

Hoy Villar ha convocado a la Comisión Delegada de la Federación para abordar el reglamento y el calendario electoral. Fuentes federativas aseguran que esta vez sí se va a ajustar a la Orden Ministerial. Si es así, los comicios, que deberían haberse celebrado el 22 de abril según la primera propuesta que hizo Villar, tendrán lugar el próximo 20 de diciembre. Si no se ajusta a la normativa gubernamental, Villar tendrá que asumir las consecuencias de haber retrasado el calendario electoral hasta no poder celebrarse las elecciones en año olímpico como dicta la normativa gubernamental.

Ángel María Villar ha vuelto a recurrir por enésima vez a la FIFA para denunciar injerencias del Gobierno en el fútbol español. El dirigente, que recientemente ha retirado su candidatura a la presidencia de la UEFA por falta de apoyos, ha insistido ante el organismo del fútbol mundial en el intervencionismo de Miguel Cardenal presidente del CSD. Villar denunció ante la FIFA la Orden Ministerial que regula las elecciones en las federaciones deportivas, el Real Decreto sobre el reparto de los derechos de televisión del fútbol y el control de la distribución del dinero público y privado a la federación que preside. La misiva de la FIFA ha sido recibida por el Ministerio de Cultura, que a su vez se la reenviado a Miguel Cardenal.

Villar pretendía una carta más contundente de la FIFA, pero solo ha logrado una propuesta de reunión que, si no es aceptada por el Gobierno, derivará en que la negativa será tratada en el organismo que rige el fútbol mundial.

No es la primera vez que el presidente del fútbol español intenta que la FIFA amenace a gobiernos del PP o del PSOE, indistintamente, con la expulsión de los clubes españoles y a la selección de las competiciones internacionales. Este recurso ya lo utilizó Villar en 2008 ante el secretario de Estado para el Deporte, el socialista Jaime Lissavetzky, que terminó cediendo ante la presión del presidente del fútbol español amparado por la FIFA. Lissavetzky le exigió celebrar las elecciones antes de los Juegos de Pekín, pero Villar logró retrasarlas hasta después de la Eurocopa, que ganó España.

Villar tampoco quiere que le controlen el dinero, pero la Ley del Deporte es clara al respecto. En su artículo 76.2 D no diferencia entre dinero público o privado en el caso de uso indebido de fondos: “Se considerarán específicamente infracciones muy graves de los presidentes y demás miembros directivos de los órganos de las Federaciones deportivas españolas y Ligas Profesionales: la incorrecta utilización de los fondos privados o de las subvenciones, créditos, avales, y demás ayudas del Estado, de sus organismos autónomos o de otro modo concedidos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado”.

Con respecto a las elecciones, Villar insiste en las injerencias gubernamentales en el proceso, pero una sentencia de la propia Audiencia Nacional en 2009 ya decía: “Las federaciones quedarán sometidas a la normativa de aquellas organizaciones internacionales en las que se integren, pero sin desconocer que están, en todo caso sujetas al ordenamiento jurídico nacional, que no podrán infringir”.

El estatuto de la FIFA al que se suele acoger Villar para argumentar la injerencia dice que “no se aplicarán las normas gubernamentales que regulen las elecciones a los órganos de gobierno de una asociación miembro de la FIFA”. La propia Audiencia le recordó que la Ley del Deporte autoriza al Ejecutivo a “dictar cuantas normas sean necesarias para regular los procesos electorales” e incluso que dicha ley data de 1992 y que por entonces no fue recurrida por Villar. En 2012, cuando apenas tuvo oposición y convocó elecciones por sorpresa tras una convocatoria de dudoso procedimiento al no estar registrada debidamente en el CSD, Villar tampoco recurrió la orden ministerial.

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