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Los grandes equipos sudamericanos se rebelan contra sus dirigentes

Exigen controlar el funcionamiento de la Confederación y el final de la dominación de directivos como el encarcelado Eugenio Figueredo o Gorka Villar

Figueredo en el año 2013.
Figueredo en el año 2013. EFE

Dos lugares dispares de Montevideo, el hotel Radisson y la Cárcel Central, se convirtieron en los escenarios de una nueva etapa para el fútbol sudamericano a pocas semanas del inicio de la Copa Libertadores el 2 de febrero.

En el céntrico hotel se reunieron los dirigentes de 15 equipos importantes de Primera División para crear una alianza sin precedentes y exigir un cambio completo de las reglas de funcionamiento de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

En la Cárcel Central sigue encerrado el todopoderoso expresidente de la Conmebol, Eugenio Figueredo, que con sus millonarias confesiones sobre 20 años de corrupción ha puesto los ceros que los equipos —muchos de ellos en déficit— necesitaban para hacer sus reclamaciones.

Desde este lunes, 15 equipos de Uruguay, Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay y Perú forman la Liga Sudamericana de Clubes con el objetivo de que los derechos televisivos de los partidos pasen a ser propiedad de los equipos y no de la Confederación, como establece actualmente el artículo 69.

También exigen que el dinero por jugar cada partido sea pagado a cada equipo siete días antes del encuentro y que se anule la obligación de ceder un 10% de la recaudación a la Conembol. Por último, los directivos quieren participar en las negociaciones de los contrarios de retransmisión televisiva.

Eduardo Ache, expresidente del Nacional uruguayo, uno de los equipos más importante del país, considera que ya es hora de hacerse respetar y habla de ruptura con el pasado. “La FIFA lo único que hace en el fondo es administrar la pasión por el fútbol. Y una confederación como la Conmebol tiene que agregar valor. Lo único que hacen es administrar lo que nosotros generamos con los equipos. Hoy lo que está sucediendo es un despertar democrático de las bases”, comentó Ache.

El final de Figueredo o Villar

El ahora encarcelado Figueredo detalló ante el fiscal del caso las sumas que recibía de la Confederación nada más ser extraditado desde Suiza. Sus remuneraciones, todas ellas ilegales o irregulares, le garantizaron durante años unos 100.000 dólares mensuales de ingresos, además de pagos puntuales y jugosos por cada contrato televisivo o de publicidad con los equipos de la región. El clamor ahora es conseguir transparencia en el gobierno de fútbol y si se puede, recuperar ese dinero.

Ache explicó que, durante la reunión a puerta cerrada del lunes, los directivos evitaron hablar del caso Figueredo y de sus ramificaciones, que incluyen una petición de interrogatorio para el director de la Conmebol, Gorka Villar, hijo del presidente de la Federación española de fútbol.

“Está claro que hoy en la Confederación van a tener que tomar medidas y el presidente que venga tendrá que justificar quién va estar y por qué”, dijo Ache al respecto.

“Acá hay dos tipos de dirigentes, los que tenemos arco y estamos todos los domingos sujetos a los vaivenes de si la pelota entra o no entra; y los dirigentes que no tienen que estar allí los domingos. Y lo increíble es que esos dirigentes han hecho fortunas sobre nuestro esfuerzo”, explicó el expresidente de Nacional.

Al encuentro celebrado el Montevideo acudieron directivos de River Plate, Boca Juniors, Racing y San Lorenzo, de Argentina; Peñarol, Nacional y River Plate, de Uruguay; Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica, de Chile; Olimpia y Cerro Porteño, de Paraguay; Liga Deportiva Universitaria, de Ecuador, y Sporting Cristal y Melgar, de Perú.

Freddy Varela, presidente del Tanque Sisley, lamentó que los equipos pequeños no hubieran sido invitados a la cita y destacó que ningún club brasileño forme parte de la nueva Liga Sudamericana. “Los grandes nos van a necesitar porque hay muchos equipos más en las federaciones nacionales. Los cambios no se podrán hacer sin tenernos en cuenta”, aseguró Varela.

De momento, el grupo de 15 equipos de Primera División ha solicitado una reunión extraordinaria de la Conmebol, que según algunos dirigentes será convocada en los próximos días.

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