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La doble cara de Villar

El presidente de la Federación Española de Fútbol ahora no considera que recurrir al TAD sea una injerencia gubernamental

Villar, durante un acto de la Federación Gallega de Fútbol, celebrado en enero de 2015. Ampliar foto
Villar, durante un acto de la Federación Gallega de Fútbol, celebrado en enero de 2015. EFE

Con apenas seis meses de diferencia, el presidente de la Federación Española de Fútbol Ángel María Villar ha tenido dos actitudes muy diferentes respecto a casos similares en los que se han visto afectados el Almería y el Racing de Santander.

En febrero de este año, ante la resolución de la FIFA de quitarle tres puntos al Almería por un impago al Alborg concerniente al traspaso de Jakobsen, envió una carta amenazante al ministro de Cultura, Educación y Deporte Ignacio Wert advirtiendo de que la intervención del Tribunal de Administrativo del Deporte (TAD) sería tomada por el organismo que rige el fútbol mundial como una injerencia gubernamental.

El pasado 18 de noviembre el Racing de Santander fue sancionado con la perdida de seis puntos y 602 euros por el impago al Panathinaikos griego de la cesión del jugador Morris.

Desde el primer día que supo que el club cántabro podría ser sancionado, su presidente, Manuel Higuera, advirtió de que recurriría al TAD. En su caso, ni el Racing ni el Gobierno han recibido ninguna carta admonitoria de que recurrir al TAD podría ser tomado por la FIFA como una intervención gubernamental como sí reflejaba la misiva a Wert. Es más, en la resolución se invita al Racing a acudir al Comité de Apelación de la Federación, cuyos dictámenes pueden ser recurridos ante el TAD. Precisamente anoche, dicho Comité quitó la sanción al Racing y el club ya no necesita recurrir al TAD.

La carta de Villar a Wert, fechada el 27 de febrero de 2015, también advertía de que si el TAD admitía el recurso del Almería la Federación se vería obligada a informar a la FIFA, que podría tomar la decisión de expulsar a todo el fútbol español de las competiciones internacionales. “Con nosotros fueron tajantes y no nos ayudaron en nada. Nos dijeron que aplicaban una resolución de la FIFA”, aseguran en el Almería.

“Desde el primer momento nosotros avisamos de que acudiríamos al TAD si el Comité de Apelación no nos daba la razón. No hemos recibido ningún tipo de presión por parte de la Federación para que no utilicemos esta vía”, comentan en el Racing.

Cuando Villar escribió a Wert se encontraba en plena batalla con el Consejo Superior de Deportes por el Real Decreto Ley que regulaba la explotación de los derechos de retransmisión del fútbol. Le interesaba tensar la cuerda y hacerle ver a la FIFA que estaba teniendo un enfrentamiento con el gobierno español para que esta interviniera. Por entonces, el máximo dirigente del fútbol español se sentía fuerte y respaldado por la FIFA y su presidente, el suizo Josep Blatter. El recurso de ampararse en la FIFA siempre le había dado resultado a Villar con anteriores gobiernos. Sin embargo, con el actual tuvo que ceder en el caso del mencionado Real Decreto pese a haber reiterado sus amenazas con la FIFA y la posible expulsión de los clubes españoles de las competiciones europeas.

Tras los escándalos del FIFAgate, Villar ya no se siente tan resguardado por la FIFA y menos por Blatter, inhabilitado durante 90 días y a la espera de una sanción que puede ser de por vida si se confirma que pudo incurrir en un delito de corrupción. En el caso del Racing, Villar no se ha atrevido a proponerle un pulso al gobierno, aunque el club cántabro tenga previsto acudir al TAD. Villar ha aceptado la legislación española invocada por el club cántabro al argumentar que al estar en concurso de acreedores no podía hacer frente al pago exigido por el Panathinaikos.

 

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