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Bahréin sigue en el aire

Ni la FOTA ni Ecclestone se pronunciarán hasta la semana que viene sobre la suspensión de los entrenamientos y la carrera

La celebración del Gran Premio de Bahréin, primera prueba del Mundial de fórmula 1, y de los entrenamientos libres previos que deben celebrarse entre el 3 y el 6 de marzo en el circuito de Sakhir, siguen en el aire. Mientras Bernie Ecclestone afirmó ayer en una entrevista en la BBC que ponía el miércoles como día límite para tomar la una decisión sobre la disputa o no de la carrera, los directivos de los equipos se reunieron en el circuito de Montmeló y comunicaron que no iban a decidir tampoco nada hasta la semana que viene en relación a los entrenamientos. Los altercados sociales se reprodujeron ayer en la ciudad de Manama y no se vislumbra un final cercano.

"Estamos estudiando alternativas para poder llevar a cabo estas pruebas, en caso de que la situación en Bahréin no mejore y nos veamos obligados a suspenderlos", comentó Christian Horner, director de la escudería Red Bull al salir de la reunión. "En cualquier caso, confíamos a ciegas en la decisión que corresponde tomar a la FIA y a la FOM sobre la carrera y eso será también determinante para los entrenamientos. No tendría sentido anular ahora las pruebas de la primera semana de marzo y que luego se disputara la carrera". Aclararon poco, tras las dos horas en que estuvieron discutiendo la situación. Sin embargo, las posibilidades de que se disputen los entrenamientos en Bahréin son muy escasas. Hasta el punto de que la FOTA pidió ya ayer al circuito de Montmeló qué disponibilidad tiene para fechas próximas.

"Estuvimos hablando de cuatro días de entrenamiento que podrían celebrarse o bien la última semana de febrero o la primera de marzo", señaló Salvadó Servià, nuevo director del circuito catalán. "Nos movemos en estas fechas, pero seguimos hablando en condicional, porque todo depende de cómo evolucione la situación de Bahréin en los próximos días". La decisión no puede retrasarse en exceso. Los equipos están prácticamente de acuerdo en que los entrenamientos no podrán celebrarse en Bahréin, pero discrepan sobre si llevarlos a cabo la semana que viene o darse una semana de margen para poder viajar a fábrica y poder probar nuevas evoluciones en sus monoplazas. "Por nuestra parte, pondremos todas las facilidades", afirmó Servià. "La F-1 es lo que más dinero nos da y queremos demostrarles nuestra buena predisposición".

Ecclestone, por su parte, dejó entrever con claridad que la situación está llegando al límite. "Si las cosas siguen como están no habrá Gran Premio", indicó. "Si el miércoles no se ha empezado a calmar la situación, creo que tendremos que suspenderlo", concluyó, aconsejando que nadie haga planes de viaje para acudir a la carrera de Bahréin. "Lo que está claro es que el calendario no se va a modificar. Lo único que podemos hacer es anular la carrera y colocarla en otro momento de la temporada". Previsiblemente, en la parte final del campeonato, en noviembre. El campeonato podría, pues, comenzar en 27 de marzo en Australia.

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