Concepción Company: “¿Quién va a ir a un psicólogo sin pe?”

La académica mexicana destaca lo poco que cambia la lengua. “He dedicado unas 8.000 páginas a explicar esto…”, cuenta la filóloga nacida en Madrid

Concepción Company, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, posa en el Hotel Vincci The Mint en Madrid.
Concepción Company, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, posa en el Hotel Vincci The Mint en Madrid.Andrea Comas

La filóloga Concepción Company Company pronuncia sus dos apellidos según se leen en castellano. No “compáin” como, más o menos, corresponde al origen catalán de ese patronímico. Nació en Madrid hace 67 años, pero desde que tenía 20 vive en México, a cuya Academia de la Lengua se incorporó en 2004. Company viajó la hace dos semanas a Madrid para representar a esa institución en el acto conmemorativo de la fundación de la Asociación de Academias de la Lengua Española celebrado el pasado día 10. Entre otras obras, es autora de un libro clave en la lingüística: la Sintaxis Histórica de la Lengua Española, y ha dirigido el Diccionario de Mexicanismos (2010), que ya prepara nueva edición.

Pregunta. Company y Company, nacida en Madrid. ¿Y eso?

Respuesta. Es un apellido catalán que seguramente llegó a Andalucía en el siglo XVIII. Y yo soy hija de primos segundos —él de Granada y ella de Almería— que se conocieron en Madrid cuando mi madre fue designada por la familia para que le llevara cigarrillos y ropa a mi padre a la cárcel, donde lo habían encerrado por republicano. Ahí empezó el amor entre ellos. Si yo supiera escribir… contaría toda su historia.

P. ¿Por qué se instaló en México?

R. Estudiaba filología en la Complutense, tenía 20 años, y se ofrecieron unas becas de tres meses en la Universidad Nacional Autónoma de México. Conseguí una y me fui. Y allí apareció un mexicano.

P. ¿Cómo llegó a ser miembro de la Academia mexicana?

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R. Pues estudiando lo poco que cambia la lengua. Hace siglos la Academia Española autorizó simplificar los grupos cultos consonánticos, como el de psicología. Porque nadie dice “ppsssicólogo”. Pero ¿quién va a ir a un psicólogo sin pe? He dedicado unas 8.000 páginas a explicar esto… [se ríe].

P. ¿Le reprochan allí que conserve la pronunciación de España?

R. Todo el mundo. Un profesor mío me preguntó. “¿Por qué mantiene esas ces, es que no la hemos educado bien?”. Y me habría gustado hablar más a la mexicana, para que los taxistas no me cobrasen más…

P. En América hay cuatro directoras de academias de la lengua (Ecuador, Chile, Guatemala y Argentina). ¿Se nota?

R. Sí. Se nota en que tenemos voz y poder de decisión con la misma capacidad.

P. ¿Por qué “coger” significa otra cosa en México?

R. Es un misterio dialectal que eso ocurra solamente en México y en el español rioplatense, dos puntos tan alejados. Yo creo que es una metonimia, que se forma al tomar una parte del cuerpo por el todo. En el acta de un juicio de 1780, por robo, se describe que un hombre se bajó del burro y “cogió” a la declarante. Y el escribano se siente obligado a corregir que la cogió “de la mano”. Eso significa que ya entonces hacía falta esa aclaración. Después descubrí en un vocabulario de náhuatl [lengua mexicana] escrito hacia 1550 que el verbo que se refería al coito también equivalía a “coger”. Pero eso no explica por qué sucede lo mismo en Argentina o en Uruguay.

P. ¿México y España somos dos países separados por la misma lengua?

R. No, unidos por ella; pero con diferente manera de ver el mundo. Por ejemplo, los españoles son escatológicos, se cagan en todo. Los mexicanos no.

P. ¿”Lenguaje inclusivo”?

R. Me parece una cortina de humo porque opaca el fondo de los problemas. Estoy de acuerdo con la lucha feminista, pero no centrada en el lenguaje.

P. La mayoría de las lenguas amerindias no tienen género. ¿Eso nos enseña algo?

R. Las lenguas amerindias tienen obsesión por otras cosas, como lo reverencial o los posesivos, no por el género. La mayoría de las lenguas del mundo no tienen géneros. Para mí es un asunto menor.

P. ¿Qué debo entender si un mexicano me dice “ahorita”?

R. Que eso puede tardar como cinco años. Y si un chamaco le dice a su padre que hará algo “ahorita”, el padre le responderá que no, que tiene que ser “ahoritita”. Y esto es ya como año y medio.

Sobre la firma

Álex Grijelmo

Subdirector de EL PAÍS y doctor en Periodismo. Presidió la agencia Efe entre 2004 y 2012, etapa en la que creó la Fundéu. Ha publicado una docena de libros sobre lenguaje y comunicación. En 2019 recibió el premio Castilla y León de Humanidades. Es miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua.

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