Fuenteodra, todos a una para salvar la iglesia

El pueblo, de siete habitantes, lleva más de 42.000 euros recaudados en una colecta que busca restaurar un templo tardogótico

El interior de la iglesia de San Lorenzo, en Fuenteodra  (Burgos), en una imagen de la asociación Manapites.
El interior de la iglesia de San Lorenzo, en Fuenteodra (Burgos), en una imagen de la asociación Manapites.

La iglesia tardogótica de San Lorenzo Mártir, del siglo XVI, en Fuenteodra (Burgos), en el cerro de una localidad con solo siete vecinos, tiene sus muros y contrafuertes con grietas, y el abandono ha devorado sus bóvedas estrelladas de estilo flamígero. En la zona no viven figuras como el acaudalado duque de Frías, señor de la jurisdicción hace 250 años, que puedan financiar la reparación de tanto daño. Tan solo quedan bolsillos humildes, pero con voluntad de recuperar su patrimonio mediante una campaña de micromecenazgo virtual.

La iniciativa, planteada por la asociación cultural local Manapites, se apoyó en la plataforma de la asociación Hispania Nostra para recaudar un mínimo de 17.704 euros con los que acometer obras en la torre del campanario. El plazo vence el lunes y las aportaciones de más de 600 participantes han rebasado los 42.700 euros. Javier Maisterre, uno de los responsables de esta campaña, iniciada el 28 de octubre, celebra el éxito de un plan con el que pretenden mostrar el valor histórico del territorio, ubicado en el geoparque de Las Loras, reconocido por la Unesco. Las primeras aportaciones, familiares o vecinales, crearon una base que se ha multiplicado para salvar la iglesia de San Lorenzo. Desde que fue erigida ha sufrido problemas de estabilidad porque “se desparrama” por la loma donde se alzó, añade Maisterre.

Lo cosechado va mucho más allá de los 30.000 euros que veían como ambiciosísima aspiración y será “el primer ladrillo” de la reforma, según Maisterre, que cifra en casi medio millón de euros la rehabilitación completa. Los vecinos quieren defender el “paisaje cultural” de Fuenteodra, que al igual que otros legados históricos de Castilla y León sufre el olvido por la falta de fondos. Este ingeniero, de 48 años, aplaude que la Diputación y la Junta de Castilla y León les hayan contactado para subvencionar parte de las mejoras una vez visto su éxito.

“Lo mejor era que se cayera la iglesia”

Los primeros pasos para proteger este patrimonio toparon con la Iglesia. Maisterre dice que en el verano de 2019 recibieron por respuesta un “lo mejor era que se cayera la iglesia y teníamos un problema menos”. “Nos hirió tanto que sirvió de acicate”, admite este padre de dos niñas pequeñas, que vive en Palencia porque en su natal Fuenteodra no hay servicios. Sin embargo, el Arzobispado de Burgos, prosigue, pronto apreció sus empeños y ahora incluso les han ofrecido pagar los 5.000 euros del plan director de la intervención y les han dado los permisos para actuar.

El ánimo de la asociación Manapites hizo intuir a Hispania Nostra que el proyecto triunfaría. Teresa Merello, responsable de micromecenazgos, destaca que el éxito, más que económico, consiste en servir “de revulsivo” para que la sociedad, los propietarios y las Administraciones comprendan la importancia de cuidar del patrimonio. Cada persona puede aportar desde un euro y luego desgravarlo de su declaración fiscal, un estímulo para que aquellos con “sensibilidad cultural” puedan contribuir a su rescate.

La asociación incluyó en su conocida Lista Roja el templo de Fuenteodra para advertir del riesgo de desaparición y se implicó también en la campaña al ver las ganas del pueblo por conservarlo. Merello alaba la implicación de estas zonas poco pobladas de Castilla y León. “Se han hecho cosas muy mal, pero hay gente muy comprometida”, señala.

Participación de voluntarios

El arquitecto y profesor en la Universidad Politécnica de Madrid Alfonso Muñoz pertenece al comité científico de esta Lista Roja, un equipo de voluntarios que analiza el riesgo de cada bien patrimonial que les plantean las personas que quieren salvarlo. “Que haya muchos elementos en la lista muestra el interés en denunciar el estado del patrimonio: cuanto más concienciados, mayor es la lista”, asegura.

En la Lista Roja de Hispania Nostra hay más de 800 monumentos en ese estado en España. Castilla y León presenta 298, más de un tercio. Solo en Burgos son 41. El propósito de esta señal de alarma es que, con la labor de los pequeños mecenas y el papel de las autoridades, esos bienes pasen a la Lista Verde, la que recoge los que ya no están en riesgo de desaparición, como ha ocurrido nueve veces en Burgos. Fuenteodra trabaja para ser el décimo caso.


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Sobre la firma

Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

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