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Crítica | Érase una vez...
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Peter Pan en el país de las maravillas

Un producto infantil de fantasía inequívoco de nuestro tiempo: derrocha imagen digital a borbotones tanto en la ambientación de Londres como en la fotografía y en esa textura de los rostros tan uniforme

Angelina Jolie y David Oyelowo, en 'Érase una vez...'. En el vídeo, tráiler de la película.
Javier Ocaña

Si se hicieron Drácula contra Frankenstein y Alien vs. Predator, cómo no se iba a componer Érase una vez…, que bien podría haberse titulado Peter Pan en el país de las maravillas. Y aunque poco tengan en común los universos y los tiempos de Jesús Franco, creador de la primera, Paul W. S. Anderson, realizador de la segunda, y Brenda Chapman, codirectora de las animadas El príncipe de Egipto y Brave y al frente de esta tercera, sí comparten las bases de sus operaciones de coctelera: congregar hitos de sobra conocidos y conjugar la nostalgia, la mitología y el reciclaje, hasta ahondar apenas nada y recoger frutos comerciales por la vía del guiño y de la búsqueda de la complicidad.

Érase una vez… se configura como un producto infantil de fantasía inequívoco de nuestro tiempo: derrocha imagen digital a borbotones, tanto en la ambientación del Londres dickensiano de la segunda mitad del siglo XIX como en la fotografía y en esa textura de los rostros tan uniforme, cercana a veces a la animación pese a ser imagen real; un aura tristona, donde los niños, pese a que sean críos, jueguen y vivan aventuras, mantienen un rictus de infelicidad y angustia demasiado cargante; y un énfasis constante de la citada aventura mediante el texto, el mensaje, la música y la visualización, como si se quisiera remarcar a cada paso —ahora que dicen que los niños ya no juegan en la calle o en el campo a piratas, hazañas y quimeras, aunque no sea del todo cierto— que ese debería ser el bello camino de la infancia.

Como contrapartida, y en el lado más positivo, las enseñanzas siempre tienen coherencia y resultan enriquecedoras; los padres de esos dos hermanos llamados Alicia y Peter, que acaban vinculando sus historias, son una mujer blanca y un hombre negro, matrimonio interracial en una película que lucha contra el racismo y el clasismo de un modo elocuente; y, finalmente, la imaginería conjunta —el Sombrerero Loco, Garfio, la Reina de Corazones…—, que aparece con desparpajo y sin forzamientos.

ÉRASE UNA VEZ…

Dirección: Brenda Chapman.

Intérpretes: Angelina Jolie, David Oyelowo, Gugu Mbatha-Raw, Michael Caine.

Género: fantasía. EE UU, 2020.

Duración: 94 minutos.

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Sobre la firma

Javier Ocaña
Crítico de cine de EL PAÍS desde 2003. Profesor de cine para la Junta de Colegios Mayores de Madrid. Colaborador de 'Hoy por hoy', en la SER y de 'Historia de nuestro cine', en La2 de TVE. Autor de 'De Blancanieves a Kurosawa: La aventura de ver cine con los hijos'. Una vida disfrutando de las películas; media vida intentando desentrañar su arte.

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