Desde la necesidad

Hay dos símbolos complementarios y fundamentales en la obra del nuevo premio Cervantes: la pérdida y la búsqueda del paraíso

El poeta Francisco Brines en su casa de Oliva (Valencia), el 8 de febrero de 2001.
El poeta Francisco Brines en su casa de Oliva (Valencia), el 8 de febrero de 2001. Jesús Císcar

Hay dos símbolos complementarios y fundamentales en la obra de Francisco Brines, ganador hoy lunes del Premio Cervantes: la pérdida y la búsqueda del paraíso. En ese viaje, que le permite pasar del paisaje originario de Elca, en Valencia, a otros —Oxford, Delfos, Salzburgo o Ferrara—, no solo la meditación se acrecienta en su descubrimiento del mundo, sino que en su indagación sobre el sentido de estar vivo, insistiendo en nuestra fragilidad, en las derrotas, en la muerte y en la soledad se impone el descubrimiento del a...

Más información