Obituario

Muere a los 64 años José Padilla, padrino del ‘chill out’ y estandarte del Café del Mar

El DJ barcelonés, que había solicitado dinero en las redes sociales recientemente para poder “pagar el alquiler”, es el creador de la banda sonora de la puesta de sol

El DJ José Padilla en 2016
El DJ José Padilla en 2016

Estaba en “números rojos” cuando llegó la enfermedad. Esto escribió el músico José Padilla en su Facebook el 6 de julio pasado: “Lamentablemente tengo malas noticias. Hace unos días fui al hospital para hacerme algunas pruebas y me diagnosticaron cáncer de colon. Ahora estoy esperando una operación. Me encuentro en una situación económica delicada, por no decir muy mala. [...] A consecuencia del coronavirus llevo cinco meses sin ningún tipo de ingreso y sin forma de pagar el alquiler”. A continuación de este texto, pedía dinero. En 24 horas recaudó 6.000 euros. Cuando cerró la iniciativa, 10 días después, la suma ascendía a 36.000 euros. Entre los donantes estaban dj de fama internacional, como el británico Carl Cox, que aportó 500 euros.

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“Era un tipo muy entrañable, que dio mucha felicidad con su música. Alguien legendario en su estilo. La gente respondió a su llamada de inmediato. Y desde todo el mundo”, señala Christian Len, dj y escritor barcelonés. Len mantuvo varios encuentros con Padilla (“hasta hace tres meses”) y muchos de esos testimonios formarán parte del libro Balearic. Historia oral de la cultura de club en Ibiza. 1950-2020, que se publica el 11 de noviembre.

José Padilla (Barcelona, 64 años), creador del sonido chill out y figura emblemática del Café del Mar de Ibiza, falleció el domingo por consecuencia de un cáncer de colon. Su muerte se hizo pública hoy martes a través de un comunicado en su página oficial de Facebook. “Ahora que se ha ido el sunset (atardecer) en Ibiza no volverá a ser igual sin él, pero la maravillosa música de José Padilla estará con nosotros para siempre”, dice el texto.

Horacio Álvarez (que trabaja como dj con el nombre de Yawä Ze), granadino de 37 años, ejerció de asistente del músico en sus últimos años. También pinchaban juntos. Al hablar con este periódico se mostró desolado: “Planeábamos trasladarlo a casa y estábamos hablando con unas cuidadoras, pero no dio tiempo”. “Fue un genio, la primera persona que puso banda sonora a la puesta de sol”, señala Álvarez.

En sus redes sociales, Café del Mar escribió: “José Padilla hizo gozar a una generación de discotequeros y su arte tocó la vida de millones. Siempre será recordado como el padrino del chill out, el creador de las recopilaciones de Café del Mar y una verdadera leyenda de Ibiza”. El dj y promotor de festivales británico Rob Da Bank destacó: “José me hizo llorar con un atardecer bellamente sincronizado. Hizo feliz a mucha gente”.

Padilla se mudó de su natal Cataluña a Ibiza en 1976, donde trabajó pinchando discos en varios bares y restaurantes de la isla. Ya en los ochenta vendía en mercadillos y en formato casete la música que pinchaba. Hasta convertirse en el dj residente de Café del Mar en la playa de San Antonio, lugar conocido por sus atardeceres y la música chill out que él impulsó. “Él no se inventó el término chill-out. Fue alguien en un medio inglés el primero que lo utilizó después de escuchar la música de Padilla”, señala Len.

Padilla puso banda sonora a algo tan visual y evocador como el atardecer. “Ese es su gran legado. Se lo inventó él. Tocaba los corazones”, apunta el especialista. Desde mediados de los noventa, su música se empieza a comercializar en los discos de Café del Mar. Años después el músico comienza una serie de litigios con la marca por temas económicos. “Eso le desgastó mucho, incluso hasta llevarle a una depresión los últimos años de su vida”, dicen sus allegados.

Deficiente gestor económico de su talento y de un carácter fuerte y entrañable, Padilla nunca gozó de amplitudes presupuestarias. La moda del chill out pasó cuando entró la nueva década. El público ibicenco se mostró más proclive a ver el atardecer bailando que en posición horizontal. Padilla se tuvo que acomodar a lo que salía, siempre manteniendo un aura de pionero y de músico respetado.

El catalán solía quejarse de lo poco que se valoraba su arte en España mientras que no dejaba de actuar en Japón, Bali o Estados Unidos. En los últimos tiempos mucho del dinero que ganaba acababa en Hacienda ya que arrastraba una gruesa deuda. Padilla vivía al día sin apreturas hasta que llegó el coronavirus y tuvo que suspender todas las actuaciones. El fin de año pasado actuó en Bangkok.

El legado de Padilla se encuentra en cientos de cintas de casete acumuladas en su piso ibicenco. El dj tenía por costumbre grabar en ese formato todas sus sesiones desde los años ochenta, entre ellas las que compartía con otros músicos, algunos figuras internacionales como Andrew Weatherall, David Holmes, Tom Middleton, Andy Wilson o Chris Coco. Son sesiones todavía recordadas en lugares legendarios de Ibiza como Pachá, Space, Hostal La Torre o Café del Mar y que se colgarán en la Red las próximas semanas. Además, en 2021 un sello llamado Balearic Resistance, fundado por Horacio Álvarez, Anil Lal y el propio Padilla, empezará a editar música de artistas de distintos géneros. Así se cumplirá el último deseo del músico.


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