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Israel recobra la memoria de Kafka

La Biblioteca Nacional del Estado judío mostrará en Internet los archivos y manuscritos del escritor recientemente recuperados

Stefan Litt, conservador de la Colección de Humanidades de la Biblioteca Nacional de Israel, muestra parte de los documentos de Kafka publicados.
Stefan Litt, conservador de la Colección de Humanidades de la Biblioteca Nacional de Israel, muestra parte de los documentos de Kafka publicados. REUTERS

El autor de La metamorfosis dejó encomendado en Praga a su mejor amigo que quemara todos sus manuscritos tras su temprana muerte a causa de la tuberculosis. Gracias a que Max Brod no cumplió su palabra, la obra en alemán del escritor judío Franz Kafka (1883-1924) sobrevivió. Tras un largo pleito judicial que culminó hace cuatro años, Israel ha recuperado ahora la memoria del creador de El proceso.

Brod se empeñó en buscarle un lugar en la historia de la literatura universal, pero tuvo que huir de Praga tras la invasión de las tropas nazis en 1939. El albacea de Kafka se instaló en la entonces Palestina bajo administración británica, y a su fallecimiento en 1968 en el actual Israel, legó el archivo del autor de El castillo a su secretaria personal, Esther Hoffe, con la obligación de que lo depositara en la principal institución cultural israelí. Pero sus hijas, Eva Hoffe y Ruth Wiesler, subastaron los documentos como si fueran de una colección privada.

La Biblioteca Nacional de Israel compartirá en Internet el archivo reunido de Kafka tras haber recibido recientemente la última parte de los documentos, que se encontraban en Alemania. El archivo recuperado incluye tres versiones en borrador de Preparativos de boda en el campo, un cuaderno de ejercicios en el que Kafka practicaba hebreo, cientos de cartas personales y diarios de viaje. A partir de 2016 comenzó el traslado a Jerusalén de los papeles, que habían sido localizados en diferentes ubicaciones. El Archivo de Literatura Alemana remitió miles de manuscritos. Entre los muros de una vivienda abandonada en Tel Aviv se recopilaron algunos documentos del autor de Carta al padre. El último envío, recibido hace dos semanas en la Biblioteca Nacional de Israel, procedía de cajas de seguridad en una sede del banco UBS en Zúrich, según ha informado France Presse.

Stefan Litt, responsable de la sección de Humanidades de la Biblioteca, destaca que la colección también incluye dibujos. “Parte de ellos son conocidos, otros no, esa sea quizás una de las cosas más importantes”, asegura. “Todos los escritos de Kafka que custodiamos ahora serán digitalizados y estarán disponibles antes de fin de año para el público de todo el mundo”. 

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