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OPINIÓN i

Verdades y manipulaciones acerca de la reforma europea del ‘copyright’

"Los debates sobre el 'artículo 13' se han caldeado debido a campañas agresivas realizadas en las redes sociales con información errónea", sostiene la autora

Una imagen del hemiciclo del parlamento europeo de Estrasburgo.
Una imagen del hemiciclo del parlamento europeo de Estrasburgo.

En unos meses, el panorama político europeo se renovará y una de las últimas grandes iniciativas relacionada con los derechos de autor y la responsabilidad de las principales plataformas como YouTube concluirá antes de las elecciones de mayo de 2019. Estas grandes empresas tecnológicas, que actualmente son el principal punto de acceso a las obras creativas, rechazan cumplir la normativa relativa a la propiedad intelectual. La situación actual es la siguiente: ganan una enorme cantidad de dinero proporcionando acceso a obras creativas, a través de la publicidad y otros medios. Y estos ingresos no se comparten equitativamente, si es que se comparten, con los creadores de estas obras.

Esto plantea preguntas. ¿Cómo se puede garantizar un futuro a los creadores cuando más del 80% del uso realizado de sus obras no se remunera equitativamente? ¿Es aceptable que los gigantes de Internet sean unos oportunistas cuando no cumplen con la legislación relativa a derechos de autor, a diferencia de otros servicios de contenido digital como Spotify y Deezer? Esta desmedida transferencia de valor de creadores a gigantes tecnológicos perjudica no solo al sector cultural y creativo, sino también a la economía y a las empresas digitales europeas.

Los debates sobre el llamado “artículo 13” se han caldeado debido a campañas agresivas realizadas en las redes sociales con información errónea. Con el fin de oponerse a esta disposición normativa, Google utiliza su poder financiero y su plataforma YouTube, uno de los medios más grandes del mundo, para emprender una de las campañas de presión más grande a nivel internacional con escasa consideración a la verdad. Tratan de manipular a niños y usuarios jóvenes, amenazando a que se verán obligados a cerrar millones de canales y cuentas de youtubers. Pero este escenario de desastre presentado por YouTube es, naturalmente, completamente falso.

El Artículo 13 no versa sobre el cierre de canales o el filtrado de contenido. Tiene que ver con la remuneración a los creadores. Los ciudadanos europeos podrán continuar utilizando su música preferida como banda sonora para sus vídeos personales, compartir memes y GIF como lo están haciendo actualmente. Lo que cambiará realmente es que los creadores tendrán la base legal necesaria para poder negociar una remuneración más equitativa con las plataformas y que estos conglomerados empresariales deberán ser más transparentes. Les invito a que visiten el sitio web www.article13.org y se suscriban al boletín informativo de INSIGHT13 para obtener una información clara, fiable y relevante sobre el Artículo 13 y los debates sobre el mismo.

Todos estos intentos de manipulación en las redes sociales son inaceptables, ya que afectan no solo a la propiedad intelectual sino también al funcionamiento de la sociedad en su conjunto. ¿Podemos aceptar el hecho de que unas pocas plataformas poderosas controlen y decidan lo que pasa por Internet y dicten sus propias normas utilizando hechos y datos falsos, con el único objetivo de lograr mayores beneficios y controlar el mundo digital? ¿No es necesario que Europa fije unas normas y marcos acordados para esos gigantes tecnológicos? ¡Una encuesta reciente mostraba que dos tercios de los ciudadanos europeos creen que la GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) es más poderosa que la Unión Europea! Es decisivo actuar para proteger los valores esenciales de nuestra sociedad.

El Artículo 13 es el resultado de más de tres años de examen en profundidad, debates y asesoramiento independiente de académicos y economistas. El objetivo no es solo proporcionar una remuneración más justa a los creadores y así garantizar una creación independiente y sostenible; es también asegurar una mayor eficacia para el mercado online, para beneficio de los consumidores. Es hora de que Europa implemente políticas globales que permitan el crecimiento y la difusión de su cultura y economía, mientras resiste la presión de algunos gigantes tecnológicos que dominan el mercado digital.

Véronique Desbrosses es la directora general de GESAC (Asociación de sociedades de derechos de autores europeos), que agrupa 32 de las sociedades de autores más grandes de la Unión Europea, Islandia, Noruega y Suiza. Representa a más de 1 millón de creadores y titulares de derechos en áreas de música, obras audiovisuales, artes visuales, obras literarias y obras dramáticas.

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