Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FOTOGRAFÍA

Anne Brigman, desnuda como la naturaleza

Una exposición y un libro invitan a redescubrir la obra de esta visionaria de la fotografía moderna

Dawn (Amanecer), 1909 Ver fotogalería
Dawn (Amanecer), 1909

En 1905, una mujer se autorretrataba desnuda en las agrestes y escabrosas montañas de Sierra Nevada, California. “Yo quería ir y ser libre… Eso era todo lo que quería”, recordaba Anne Brigman (1869- 1950). En plena etapa de transición de los valores de la época victoriana hacia los albores de la era moderna, la fotógrafa rompía moldes. “Para Brigman objetivar su propio cuerpo desnudo como tema de sus fotografías en los comienzos de siglo XX era algo radical. Hacerlo al aire libre, en un lugar inhabitado de naturaleza prácticamente inhóspita era revolucionario”, señala Ann M. Wolfe, comisaria de la primera gran retrospectiva dedicada a esta fotógrafa, poetisa y crítica, y protofeminista.

La exposición Anne Brigman: A Visionary in Modern Photography nos adentra en el universo de la autora a través de más de doscientas imágenes. Obra de ambiente sugerente y etéreo insuflado por la poesía de una poderosa y salvaje naturaleza habitada fundamentalmente por personajes femeninos que mantienen una fuerte conexión con esta. En ella se aprecian los suaves desenfoques característicos del pictorialismo donde las formas de los cuerpos se pierden en el paisaje. Para ello la artista americana manipulaba los negativos antes de obtener las copias finales, pintándolos con grafito o arañando la superficie con utensilios de grabado. Oscureciendo los fondos la autora pretendía eliminar cualquier connotación erótica, la ironía está en que estas veladuras erotizaban los cuerpos a los ojos de muchos de los espectadores. “Tan evocadoras como sublimes, las fotografías evocan un espíritu de comunión con la naturaleza al tiempo que sugieren la importancia de conocer el lugar que uno ocupa de forma existencial en el mundo”, destaca la comisaria. La muestra se complementa con un libro editado por Rizzoli Electra que incluye los grabados de la artista, y su correspondencia (en su mayoría con su mentor Alfred Stieglitz), publicado junto a una reedición de su libro de poesía, Songs of a Pagan (1949).

The breeze (La brisa), 1909 ver fotogalería
The breeze (La brisa), 1909

Tomó su primera fotografía a los 32 años haciendo uso de una cámara Kodak. Sus primeras obras reflejaban un ambiente idílico y bucólico que parecía celebrar la tradicional idea de belleza femenina y los convencionales roles atribuidos a la mujer de la época. Nacida en Hawái, Anne Wardrope Nott pertenecía a una familia adinerada de misioneros protestantes. A los veinticuatro años contrajo matrimonio con un capitán de barco, Martín Brigman. Con él atravesaría los mares. Establecieron su hogar en Oakland, San Francisco. No tuvieron hijos, y el tiempo que duró el matrimonio cada uno conservó su independencia y libertad.

Fue durante uno de esos viajes en barco cuando la fotógrafa sufrió un accidente. En una operación le fue extirpado el pecho izquierdo. “Uno podría asumir que dicha desfiguración – que desafiaba la definición de belleza de la era victoriana- pudiera impedir a una mujer fotógrafa emergente autorretratarse desnuda”, explica Wolfe. Por el contrario, Brigman desafiaría las normas convirtiendo el autorretrato en una forma de empoderamiento que mitigaba su dolor al tiempo que confrontándose con sus propios miedos y flaquezas se hacía más libre. Los autorretratos de mujeres fotógrafas, desnudas o vestidas era algo fuera de lo común a últimos del siglo XIX y principios del XX. Se autorretrataba, además, en aquellos espacios los cuales por entonces eran considerados dominios del hombre. Eran pocas las mujeres que osaban alcanzar las altas cimas del Donner Pass y de Yosemite. Inspirada por la obra literaria del poeta y escritor británico Edward Carpenter, llena de alusiones a un mundo mágico y pagano, acostumbraba a subir a la montaña acompañada por su hermana y un pequeño círculo de amigas. “La autora se embarcó en unas excursiones fotográficas que podrían ser descritas como performances”, destaca la comisaria, "adelantándose en décadas al tipo de arte experimental que surgió en los sesenta".

Sand Erosion (Erosión de arena), 1931 ver fotogalería
Sand Erosion (Erosión de arena), 1931

“El miedo es la gran cadena que une a las mujeres y previene su desarrollo”, diría la artista. “Parte de la cura de este miedo viene de atreverse a hacer cambios”, insistía una vez separada de su marido en 1910. Sus fotografías lograron la aceptación de la comunidad artística de San Francisco y fueron expuestas en 1902 en el San Francisco Photographic Salon, así como reproducidas en distintas publicaciones, como Camera Work, publicada por Alfred Stieglitz, quien como fundador del grupo Photo- Secession la admitió como un miembro destacado. Basándose en las teorías de Freud, el fotógrafo aseveraba que la energía creativa de un artista emanaba de su vida erótica y sexual. “Los desnudos de Brigman le ofrecían un poderoso ejemplo de la audacia y libertad a la que podían aspirar las mujeres en un mundo cada vez más moderno”, apunta Wolfe, Sin embargo, las creencias de Stieglitz no coincidían con las de la propia artista quien observaba en ellas una manifestación espiritual. “Mis fotografías hablan de la libertad de mi alma, de mi emancipación del miedo”. Si bien Stieglitz contribuyó a lanzarla como un exponente de la fotografía modernista, nunca llegó a realizar la prometida exposición individual de la artista en la mítica galería neoyorquina 291, considerando que la calidad de su impresión no alcanzaba los estándares impuestos por los más puristas.

Imogen and Twinka at Yosemite, 1974 ver fotogalería
Imogen and Twinka at Yosemite, 1974

La obra de Brigman permaneció en el olvido a pesar de la notoriedad internacional que llegó a alcanzar en su día. Han tenido que pasar casi siete décadas después de su muerte para lograr el reconocimiento merecido. Su obra y sus gestos pavimentaron la vía para que muchas mujeres encontraran su camino generaciones más tarde. Así, en paralelo a la muestra, el museo exhibe también Laid Bare in the Landscape, que reúne la obra de dieciséis mujeres -Imogen Cunningham, Ana Mendieta, Judy Chicago, Judy Dater y Louise Dahl-Wolfe entre otras-. Inspiradas en Brigman utilizan el desnudo femenino en paisajes exteriores en busca de formas alternativas de ver y conocer. Todas ellas expresan de alguna manera la noción de un poder femenina fuertemente enraizado en el mundo natural.

Anne Brigman: A Visionary in Modern Photography. Nevada Museum of Art, Reno, Nevada. Hasta el 27 de enero.

Laid Bare in the Landscape. Nevada Museum of Art, Reno, Nevada. Hasta el 27 de enero.

Anne Brigman: A Visionary in Modern Photography,  por Ann W. Wolfe, Alexander Nemerov, Susan Ehrens y Kathleen Pyne y Heather Waldroup. Rizzoli Electra. 400 páginas.87,70 euros.