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La taquilla apenas nota la bajada del IVA en las entradas de cine

Los exhibidores piden paciencia para valorar el impacto de la reducción del precio que entró en vigor la pasada semana. El Mundial de fútbol y el buen tiempo afectan a la recaudación

Taquilla, ayer por la tarde, del complejo madrileño de multisalas Cinesa Méndez Álvaro.
Taquilla, ayer por la tarde, del complejo madrileño de multisalas Cinesa Méndez Álvaro.

En su primer fin de semana, la bajada del IVA del cine no supuso el bálsamo esperado por una industria que sufrió durante seis años una tasa del 21%. El Mundial de fútbol y el buen tiempo no ayudaron, pero la nueva hornada de estrenos, con una película de Marvel y una nueva entrega de una serie de terror de éxito (The Purgue), hacía augurar unos resultados mejores de los obtenidos.

Y eso que la mayoría de los exhibidores trasladó la rebaja (de en torno a un 10%) al precio de las entradas. Otra cosa es que el público conociera esa reducción. Ayer, en ocho complejos madrileños de cine visitados por EL PAÍS se dieron opiniones de todo tipo. Junto con la entrada, algunos se llevaban una alegría. “Leí que había bajado, pero no me lo creí”, contaba María Gabriela Nutt en una sala céntrica. Pese a sus dudas, ahí estaba la reducción del IVA, reflejada enteramente en el precio que llevaba impreso su billete: 8,90 euros, en lugar de los 9,90 que hubiera pagado hace seis días. En otra sala de la capital, que redujo 0,90 euros su precio, la cajera relataba que también les visitan espectadores escépticos. Tras tantos años de debates sobre el coste del cine y el IVA al 21%, ahora el público quiere tocar su billete más barato, antes de creer. “Varios nos preguntan por el IVA y si repercute en la entrada. Otros lo descubren aquí en la taquilla”, relataba la cajera. ¿Y qué dicen? “Que algo es algo”.

Las 20 películas más exitosas del pasado fin de semana en España sumaron 4,6 millones de euros según la auditora ComScore. El listado lo encabeza Ant-Man y la Avispa, con 1,2 millones y 1.700 por pantalla. Segunda queda La primera purga, con 971.000 euros pero hasta 2.900 euros por sala. Y Jurassic World: el reino caído supera, tras cinco semanas en cartel, los tres millones de espectadores y los 20 millones: Bayona sigue siendo el único director español que ha superado esa cantidad de recaudación en cada uno de sus películas, costara lo que costaran las entradas.

Tráiler de 'Jurassic World: el reino caído'.

 

Disparidad de precios

Un encargado de un complejo en un centro comercial subrayaba que a pesar de su ubicación se consideraba una sala de barrio, y que por ello su público, fiel, llevaba semanas preguntado por la bajada: “Este fin de semana nos han agradecido el descenso”. Cuestionado por otra sala de la misma cadena, en la que ni el público se había dado cuenta del recorte de precio ni nadie había preguntado a los acomodadores por la rebaja, ese empleado subrayaba: “Esa sala está en un centro comercial con intercambiador de transportes. Son espectadores de paso”.

Nada más salir el BOE, las grandes cadenas, encabezadas por Yelmo y Cinesa, que suman casi la mitad del mercado, anunciaron su traslado al precio de la entrada. Aunque recordaban que durante años congelaron los precios y ese IVA y el aumento del IPC lo descontaron de sus ingresos (el dinero de una entrada se divide en una parte para los exhibidores, otra para los distribuidores y un tercer porcentaje destinado a impuestos). En realidad, ni todos los cines aplicaron el descenso ni lo hicieron en todos sus precios; las entradas no cuestan lo mismo en día laborable que en fin de semana y hay distintas promociones a las que se puede acoger el cliente.

En total, EL PAÍS habló con medio centenar de espectadores y cerca de una treintena estaba al tanto. Pero solo dos de los ocho multicines habían notado mayor afluencia tras la reducción. Aunque su distinta aplicación según cadenas y días provoca resquemores. Y los clientes exigen que la reducción repercuta por completo en el precio. “Cualquier otra decisión sería de caraduras”, afirmaba uno de ellos, Jaime Ruiz. Otra cosa es que 70 o 90 céntimos menos supongan un gran ahorro. Muy pocos espectadores sostenían que la bajada cambiará los hábitos de consumo. “Yo voy a seguir viniendo igual. Y dudo de que 60 céntimos convenzan a los que nunca van”, resumía Pilar Torralba Álvarez. Aunque a largo plazo quizás sí afecte, sobre todo a los más jóvenes. “Somos estudiantes, cualquier reducción nos importa”, defendía un chico en la cola.

 

Eliminación de España

El aumento de la recaudación el pasado fin de semana con respecto a las dos semanas precedentes —con ingresos paupérrimos, que bajaron hasta unos 3,3 millones de euros el fin de semana del 29 de junio— no se puede justificar solo por las entradas más baratas, cuentan desde los cines. De las seis empresas exhibidoras preguntadas, las cuatro que respondieron coincidieron en que era muy pronto para entrar en valoraciones. Advierten que son fechas complicadas para las salas: empieza el calor, el público se va a las piscinas o a las playas y además se está disputando el Mundial de fútbol. Desde Yelmo apuntan que ha ayudado la entrada de un nuevo título del estudio Marvel —más superhéroes— y otro de la saga de terror The Purge —el género que triunfa entre los adolescentes— y la eliminación de España del Mundial: “El domingo 8 de julio hubo un gran incremento de público frente al domingo anterior, cuando jugó la selección española”.

El Gobierno del PP justificó como una medida recaudatoria para tiempos de crisis la subida del IVA entre 2012 y 2018. Las salas de cine se sintieron castigadas, porque a ese tipo impositivo le acompañaba una electricidad muy cara y una reconversión industrial costosa en sus sistemas de proyección. En mitad de una inmensa deserción de espectadores. La tormenta perfecta. Poco a poco, otros IVA culturales fueron reduciéndose. No el de las salas, para dolor de los exhibidores. Por fin el de los cines —aún quedan otros productos culturales que tributan al 21%— descendió al 10% el pasado 4 de julio con la aprobación en el BOE de los Presupuestos Generales del Estado, donde iba incluida la rebaja. Eso sí, 2.133 días después.

"A un alto porcentaje de espectadores no le llega"

Ante las promesas de los exhibidores, la organización de consumidores Facua sacó la calculadora. El pasado viernes, el primero con el IVA al 10%, Facua analizó 50 cines de 26 ciudades de toda España, para comprobar cuántos habían bajado sus precios. Resultado: 23 cobraron lo mismo que en enero; 13 trasladaron solo en parte la reducción del impuesto al precio; y apenas en 14 de ellos el espectador se benefició por completo de los 11 puntos porcentuales menos de IVA.

“Vamos a efectuar otro estudio, más amplio, en agosto. E informaremos de las conclusiones a la Comisión Nacional de la Competencia”, explica Rubén Sánchez, portavoz de Facua. La organización es consciente de que puede haber salas que todavía no hayan aplicado la rebaja y lo hagan próximamente. Pero la opinión de esta organización y la de las salas chocan de frente en otro aspecto. Los exhibidores sostienen que han protegido al espectador de la subida del IVA: afirman que desde 2012, pese al impuesto al 21%, han mantenido o hasta reducido los precios. De ahí que ahora no tengan por qué bajarlos integralmente. Facua defiende lo contrario: “En septiembre de 2012, los precios subieron un 9% respecto al año anterior. Y desde entonces no han bajado”.

¿Quién tiene razón? En cierta manera, ambos. El precio medio de la entrada de cine en España se ha reducido constantemente en los últimos años hasta colocarse en seis euros en 2017, según el Observatorio Audiovisual Europeo. Incluso la propia Facua reconoce el esfuerzo llevado a cabo por las salas para multiplicar ofertas y promociones entre semana, especialmente los miércoles. “Pero a un alto porcentaje de espectadores no le llega”, asegura Sánchez.

Porque dos de los tres días de mayor afluencia al cine son el sábado y el domingo. Y ahí las ofertas escasean: Facua calcula que el precio del fin de semana estaba en 7,24 euros en 2012 de media y ha aumentado hasta los 7,31 en 2018. “Es cierto que no ha habido una gran subida, pero tampoco se ha compensado a la baja”, ataca Sánchez.