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Texas, la gran fiesta del corto mexicano

Alejandro Zuno gana con Oasis, que narra el encuentro entre una ama de casa y una prostituta transgénero, el premio a la excelencia

FOTO: Fotograma de 'Simon's way'. / VÍDEO: Tráiler de la película.

Texas, el escenario (real o imaginario) de tantísimos westerns, el territorio de los grandes espacios y de los destinos crepusculares, acoge también un festival de cortos que este año ha celebrado su quinta edición (del 6 al 10 de junio). En esta ocasión, una de las grandes atracciones de Literally Short Film Festival, con sede en Houston, la versión cinematográfica de la revista Literal Magazine, un puente entre la cultura hispana y la estadounidense, dirigida por Rose Mary Salum, ha sido la atención especial que ha prestado a los cortos mexicanos. Durante cinco días, la ciudad texana se ha convertido en una fiesta del cine más pequeño, en duración y en su capacidad para llegar al gran público y a las pantallas, con unas 40 producciones de todo el mundo, además de numerosas actividades culturales paralelas, todo ello salpicado de mucho sabor hispano y fronterizo.

El ganador del Premio a la Excelencia y mejor cortometraje del Programa de Cortos Mexicanos de esta edición ha sido Alejandro Zuno, con Oasis (2017), que narra el encuentro entre un ama de casa y una prostituta transgénero. Este es el segundo premio para Zuno que ya se llevó el 16ª Concurso Nacional de proyectos de cortometrajes del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE). El resto de los ocho cortos presentados en la sección México lindo y querido, una de las siete que forman el festival, han sido los trabajos de Esteban Arragoiz (Ensueño en la pradera), Alexandra Castellanos (Poliangular), Gandhi Ramos (Pañuelos para Melquíades), Carlos Montemayor (La huella), José Lomas Andrade Herbert (Los ausentes) y Sandra Concepción Reynoso (Horas roca). Carulia, el trabajo de animación en stop-motion de Sofia Carrillo, que ya ganó el premio Ojo a Cortometraje en la 15 ª edición del Festival de Cine de Morelia ha sido uno de los más aclamados por el público. La presencia de los directores mexicanos demuestra que hay muchos herederos de Iñárritu y Guillermo del Toro entre las nuevas generaciones.

Los otros ganadores han sido el armenio Edgar Baghdasaryan que se ha llevado el Gran Premio del Jurado con Simon´s Way, Ru Kuwahata y Max Porter con la francesa Negative Space, que ha obtenido el galardón a la Mejor Película, el inglés Simon Ryninks que con Contract 014352 se ha hecho con el máximo trofeo en la categoría Best of International Voices (Lo mejor de las voces internacionales), 3 siblings, de la cineasta Sheena Rositer, una coproducción entre Brasil y Cánada, que se alzó con el premio en la categoría de Cortos documentales, Sog, del alemán Jonatan Schwenk, que hizo lo propio en el apartado Animations Corner (El rincón de la animación) y Daniel Kijalian que fue la mirada texana destacada en la categoría Local & Fresh (Fresco y local) con A gold coin on the street. Por primera vez, los cortometrajes israelíes tuvieron presencia en el festival, gracias a un acuerdo con el Consulado general de ese país, y el premio en ese apartado ha sido para Exit, de Katharina Woll.

Tráiler de 'Cerulia'.

Con una presencia cada vez mayor en los medios y una creciente afluencia de público, el festival de Houston, cuya edición ha coincidido con el quince aniversario de la creación de Literal Magazine y que está dirigido por Loris Simon, demuestra que el cine, pequeño o grande, no conoce de fronteras ni mucho menos de muros.