Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un festival en el bolsillo

‘Esculpiendo en la memoria’ logra el premio al mejor corto en Notodofilmfest y abre un fin de semana dedicado al cine

Un fotograma de 'Esculpiendo en la memoria', el corto ganador del festival.
Un fotograma de 'Esculpiendo en la memoria', el corto ganador del festival.

Toda una vida cabe en tres minutos y medio. En ese tiempo, Rubén Seca sintetiza la historia de la escultura, del artista catalán Apel.es Fenosa y de la relación que este mantuvo con su familia. Especialmente con su abuela Montserrat, a la que Seca perdió hace unos años. En realidad, fue la muerte de su perro Flash quien inspiró Esculpiendo en la memoria, que este jueves ha logrado el premio al mejor corto en Notodofilmfest, el certamen de este formato fílmico más popular de Internet. A la 16ª edición se han presentado 811 trabajos de 17 nacionalidades. La fiesta continúa con un fin de semana repleto de proyecciones y encuentros en Matadero Madrid.

Seca recibió el galardón sorprendido. Era su primer corto, una recopilación de fotografías familiares en blanco y negro que utilizó para un ejercicio de clase en Barcelona, su ciudad natal, donde estudia las técnicas audiovisuales. Si la escultura ha servido al hombre para inmortalizar la historia, como relata la voz en off de Sergi Lorente en el vídeo, a Seca le ha servido para entrar por la puerta grande del cine. Los 6.000 euros del premio los usará para producir un nuevo corto. “Espero que me ayude a dedicarme a esto, es mi sueño. No me gustaría volver a la abogacía”, ha reconocido Seca, de 26 años, tras la gala.

Notodofilmfest nació en 2001, cuando no existía Internet, como una alternativa a la distribución convencional. “Hemos mantenido la esencia, pero los tiempos cambian y hoy es un espacio para cualquiera que se dedique al cine. Muchos profesionales reconocidos presentan aquí sus trabajos”, explica Álvaro Matías, responsable del festival. El director de Pieles, Eduardo Casanova, lanzó aquí en 2015 su primer corto. “Este fue el inicio para grandes directores como Nacho Vigalondo o Daniel Sánchez Arévalo. Da mucha visibilidad”, asegura Casanova. Desde diciembre, más de cinco millones de personas han visto los cortos en concurso, 79 millones en 16 años. “Para verlos solo necesitas un teléfono móvil y todos tenemos uno en el bolsillo. Es como llevar un festival en él”, sintetiza María, una espectadora.

Reinvidicación feminista

El certamen ha concedido 19 premios por un total de 40.000 euros a cortos con una duración menor de tres minutos y medio, tiempo máximo que podían utilizar los realizadores. La noche ha estado marcada por reivindicaciones feministas. De hecho, en este año se ha vuelto a registrar un nuevo récord de participación de cortos dirigidos por mujeres, el 25,8% del total. Una de ellas, Afioco Gnecco, se ha alzado con el premio al mejor personaje femenino por Pistoja, donde la protagonista relata el maltrato verbal al que fue sometida desde su niñez por su aspecto físico. El premio a la mejor actriz lo han compartido Ángela Chica, por Basta de mendigar, y María Asensio, por Bingers.

Otra mujer, la rondeña Candela Sierra, ha conquistado dos premios con Lingua et Veritate: el especial de Filmin y el de mejor película de animación. La historia está inspirada en su propia relación de pareja y ha hecho reír al público por su ingenio y sencillez. La fiesta, celebrada en la sala Azcona, ha servido para reivindicar el papel de la comedia. “Si todos aprendiéramos a reírnos de nosotros mismos, el mundo iría mejor”, ha insistido Teresa Bellón, que comparte premio al mejor guión con César F. Calvillo por Rojo amarillo rojo, una historia sobre banderas. Sheila Fernández, con The Hive, ha conseguido el premio al mejor documental. El guión, escrito por Ramón Frías, compara la actividad de una colmena con la existencia humana.

“Hay una necesidad de mostrar casos invisibilizados en la sociedad”, ha destacado la argentina Vanessa Pedraza, premiada por la mejor dirección con su primer corto. Recuerdo de mis 15 se enmarca en su Tucumán natal y cuenta la historia de su amiga Florencia Díaz, una transexual. Muchas como ella han sufrido la violencia, la persecución y el rechazo de la sociedad. O de su familia, como en Lentejas, de Carlos Blanco, que se ha alzado con el premio del público, que patrocina EL PAÍS. Los espectadores contuvieron la respiración con Réquiem, de Juanma Juárez, mejor historia sobre un colectivo vulnerable. Y se destornillaron con Matar, que le ha servido a Javier Ballesteros para ser considerado el mejor actor, ex aequo con Niko Verona, protagonista de Dos Vidas.