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Nacho Duato: “Los políticos consideran saltimbanquis a los bailarines”

Nacho Duato vuelve al repertorio de la Compañía Nacional de Danza tras su tormentoso cese como director en 2010

Nacho Duato ensaya con la Compañía Nacional de Danza el pasado 10 de mayo. En vídeo, el tráiler teaser su obra.

Han pasado ya ocho años desde que Nacho Duato abandonó el despacho que habitó durante dos décadas como director de la Compañía Nacional de Danza (CND). Se fue airado, casi por la puerta de atrás, después de que el Ministerio de Cultura, dirigido entonces por Ángeles González-Sinde, le comunicara que quería darle a la formación un aire más clásico y menos personalista. La situación se tensó tanto que el coreógrafo valenciano decidió irse sin concesiones, llevándose todo el repertorio (una veintena de obras) que había creado para la CND, pues por contrato solo estaba obligado a ceder los derechos de uso durante un año tras su salida. La relación quedó totalmente rota.

Pero el tiempo todo lo calma. Hace tres semanas Duato volvió a pisar la sala de ensayo de la CND para ultimar el reestreno el próximo domingo —en el Teatro de la Zarzuela de Madrid— de una de sus piezas más emblemáticas, Por vos muero, que creó para esta formación en 1996. Fue José Carlos Martínez, su actual director, quien decidió que ya era hora de enterrar el hacha de guerra y le pidió permiso para reponer esta obra —pagando los derechos, naturalmente—. Al fin y al cabo, se trata de uno de los coreógrafos imprescindibles de la danza contemporánea internacional.

El reencuentro, según Duato, ha sido “emocionante”. “Como si no hubieran pasado los años. Los mismos espacios, las mismas personas… un poco mayores pero igual de cariñosas, desde los técnicos hasta la señora de la limpieza. Echaba de menos ese calor: en los cuatro años que he pasado en Alemania [donde dirige el Ballet Estatal de Berlín desde 2014] no he conseguido que la señora de la limpieza me devuelva el saludo. Allí son más fríos", resume el artista en una conversación telefónica con EL PAÍS este lunes.

Tres puntales de la creación contemporánea

Nacho Duato, Itzik Galili, Jirí Kylián: son los tres coreógrafos que conforman el programa que presentará este domingo la Compañía Nacional de Danza en el Teatro de la Zarzuela de Madrid y que podrá disfrutarse hasta el 10 de junio. Un programa muy coherente, que reúne a tres puntales de la danza contemporánea de similar sensiblidad, bien conocidos por el público de la CND pues forman parte de su repertorio desde hace años: de hecho, Duato siempre ha considerado a Kilyán como uno de los maestros que más le han influido. El espectáculo empezará con Hikarizatto, pieza creada en 2004 por Galili para 20 bailarines que se define como “ballet extremo”, acompañada por música de percusión, campanas, platillos y baquetas. De Kylián se bailará Gods and Dogs (2008), coreografía que reflexiona sobre la forma en la que cada individuo elige entre un tipo de ropa u otro. Por último, Por vos muero (1996) es una de las obras de Duato más solicitadas en todo el mundo, muy alegre, inspirada en versos de Garcilaso y acompañada de música antigua española.

En las últimas semanas el coreógrafo ha viajado a menudo entre Alemania y España, pues casualmente el Ballet Estatal de Berlín también estrena esta noche Por vos muero y ha tenido que simultanear los ensayos de las dos compañías. Será uno de sus últimos trabajos como director de la formación berlinesa, cargo que dejará prematuramente en julio también por desencuentros con autoridades políticas. ¿Quién la baila mejor? “Las dos muy bien, aunque cada una a su manera. La CND es más telúrica, puede que porque aquí resuenen más los versos de Garcilaso que inspiran la pieza. En Berlín son más estilizados, más clásicos”, afirma.

Pensando en su fama de artista polémico, con una larga trayectoria de declaraciones osadas y siempre críticas con los políticos de los que ha dependido su destino, a sus 61 años Duato parece más calmado. Pero es solo una impresión. Sobre ciertos asuntos no puede contenerse. Por ejemplo, cuando se le pregunta sobre cómo ve a la CND actual bailando repertorio clásico, algo a lo que él se negó. “¡No me negué! Dije que no lo haría con el presupuesto que tenía. Para hacer El lago de los cisnes sin que parezca cartón piedra necesitas una buena orquesta, buenos tutús, buenas telas... Y también mejores sueldos. Es un escándalo que los bailarines de la CND cobren una media de 1.200 euros. ¡Así no puedes atraer a los mejores!”, proclama.

Entonces, ¿no le gusta lo que hace la CND actualmente? “Lo hace muy dignamente para el dinero que tiene”, contesta el coreógrafo. ¿Cuánto necesitaría para igualar las grandes producciones? “Las que yo he hecho en estos años en San Petersburgo [donde dirigió el ballet del Teatro Mijáilovski] y Berlín han costado una media de un millón y medio de euros —explica—. Pero los dirigentes políticos españoles siguen sin tomar en serio la danza, a los bailarines nos siguen considerando saltimbanquis. Por eso no avanzamos. Sigue sin haber un teatro con compañía de danza propia, lo que no ocurre en ninguna capital europea”.

Tampoco se muerde la lengua cuando habla de la polémica fusión del Teatro Real con el de la Zarzuela. Por los pelos se ha salvado de la huelga que tenían previsto hacer los trabajadores coincidiendo con el estreno de Por vos muero, desconvocada hace unos días tras crearse una mesa negociadora. “Quiero pensar que quienes han decidido esta fusión no están tan locos y que hacen esto creyendo que es algo bueno. Pero lamentablemente mi experiencia me dice que esto no va a ser bueno, mucho menos para la danza, porque la Zarzuela siempre ha programado más danza que el Real. Por otra parte, no nos engañemos: tarde o temprano, habrá despidos”, augura.