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La vaca ‘Patricia’ que no era una rubia gallega y que conmovió a los animalistas

Críticas al programa 'MasterChef' por explicar las partes de una ternera con un ejemplar en directo y por confundirse de raza

Samantha Vallejo-Nágera presenta a 'Patricia'.
Samantha Vallejo-Nágera presenta a 'Patricia'.

"Y ahora, os vamos a explicar las partes de la ternera, que para eso ha venido 'Patricia". Estas palabras del chef Pepe Rodríguez Rey dieron paso, en el inicio del programa de Masterchef 6 del domingo, a una completa descripción de los tipos de carne según el corte, mientras la aludida escuchaba cómo la despiezaban verbalmente en directo ante 2,5 millones de espectadores en La 1 de TVE. La escena ha dado lugar a una polémica en las redes sociales, entre quejas de animalistas por la falta de sensibilidad del programa y burlas a la hipocresía y el infantilismo de algunos comentarios, así como a críticas de ganaderos por la confusión en torno a la raza del animal.

La vaca había entrado poco antes en el plató con Samantha Vallejo-Nágera. "Aquí vengo con mi amiga 'Patricia", dijo mientras un operario llevaba a la vaca al centro del estudio entre la estupefacción de los aspirantes a chef. Una de las concursantes confesó estar "muerta de miedo" y otro pensó quescae era una ternerita. Pero la chef aclaró que era una "ternera rubia gallega de 500 kilos". "Pero yo no la voy a matar, ¿eh?", advirtió la misma concursante muerta de miedo. Una concursante gallega recordaba por su parte que en su país un "simple filete de vaca" es un lujo asiático.

Los tres chef ilustraron a los 12 cocineros amaters sobre la raza de la vaca, que se cría "en su mayor parte" en la comunidad de la que recibe el nombre y cuya carne es "tierna, sabrosa y jugosa" y "goza de reconocido prestigio en todo el mundo". Vallejo-Nágera subrayó las bondades de esta carne que, "según estudios recientes, contiene ácidos grasos que protegen contra enfermedades cardiovasculares".

Jordi Cruz comentó que también es "muy apreciada su leche", con la que se hacen diversos quesos como el de tetilla. Esta raza "es tan identificativa de Galicia como el paisaje, las costumbres y la lengua", llegó a decir Cruz. Mientras, la vaca no hacía ni mu. Patricia asistía a la escena disciplinada y sin inmutarse.

Cartel en el que se explican las partes de una vaca como los que se pueden encontrar en las carnicerías.
Cartel en el que se explican las partes de una vaca como los que se pueden encontrar en las carnicerías.

Tras esta presentación, Rodríguez Rey dio paso al despiece mental y en directo de la vaca. Aunque por supuesto ni la sacrificaron ni la cortaron en escena, faltaría más, la cámara enfocaba cada parte del animal mientras los cocineros revelaban su nombre y sus usos, como los carteles que cuelgan en las carnicerías, lo que hizo que los espectadores más gore pudieran imaginarse su despiece real.

"La aguja es una pieza tierna, jugosa y adecuada para hacer a la plancha, frita o empanada. El morcillo es la parte baja de las patas y ofrece una carne magra, melosa y con muchas fibras que se utiliza para hacer guisos y estofados", informaba Rodríguez Rey, mientras la cámara hacía zoom al lomo y las patas de la pobre Patricia con música del oeste americano de fondo. El repaso a la vaca fue de los huesos hasta el solomillo, pasando por el rabo, los tendones y la casquería. 

Esa despiece incruento y de palabra del animal quedó subrayado de forma gráfica después, cuando entró en plató una vaca ya cortada y en 12 cajitas sorpresa. Semejante cuadro, que puede que funcionara en el guión pero que no tuvo en cuenta la sensibilidad de los espectadores criados entre animales de Disney con nombres y sentimientos, fue muy criticado ya el mismo domingo en Twitter, donde se debatió sobre la conveniencia o no de facilitar este tipo de información con la presencia del animal vivo en el plató. 

El incidente de la vaca fue de lo más comentado en las redes, a pesar de que contó con la presencia de Pablo Alborán. Algunos tuiteros tacharon este espectáculo televisivo de "muy cruel""de muy mal gusto" y "super desagradable" mientras otros criticaron la "hipocresía" de los que comen carne pero luego se escandalizan de que para comerla haya que matarla y cortarla. "¿De dónde os pensáis que salen vuestras hamburguesas?", preguntaba una usuaria de Twitter a los que se habían "enfadado" con el programa.

"Se me revolvieron las tripas. Asqueroso", escribió un espectador. "Todos los niños de 8 años y menores llorando por la vaca", dijo otro, al que respondió una mujer: "Mi hijo tiene 5 años y sabe perfectamente lo que come, nunca le he engañado. No quiero que un día se sorprenda al saber lo que es la carne. Y ha visto desplumar pollos desde pequeño y no tiene ningún trauma. Ama a los animales y siempre le hemos inculcado que merecen respeto y amor". El Huffington Post ha hecho incluso una encuesta, en la que por cierto va ganando la opinión de que la críticas son "una ñoñería".

A las quejas de muchos espectadores del programa se ha sumado ahora una polémica en Galicia por la confusión de la raza de la vaca. Según cuenta La Voz de Galicia, Patricia no es una vaca rubia gallega, aunque las 12 partes distintas de una vaca que guisaron los participantes sí lo eran. Técnicos, veterinarios y productores explican en este diario que dicho ejemplar "nada tenía que ver con las características de la raza gallega por excelencia" y que lo primero que la delata es su "hocico negro". Según una veterinaria consultada por este diario, parece un ejemplar mestizo.

"Nos ofendió muchísimo lo que hicieron", comenta un productor y socio de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Rubia Gallega (Acruga), "porque hemos luchado mucho para que se reconozca nuestra raza y la que vio toda España no tiene nada que ver con la nuestra". A su juicio, "parecía una cabritilla". Acruga ha pedido al programa una rectificación pero, después de hablar con la productora, concluyó que, a pesar de la confusión, que se hablara de su raza les beneficia. El diario, que no aclara de qué raza es Patricia, añade que ambas partes llegaron a un acuerdo para promocionar la raza rubia gallega en la página oficial de MasterChef

Desde la productora del concurso, Shine Iberia, un portavoz explica que MasterChef "respeta todas las opiniones" y lamenta si alguien se haya podido sentir ofendido", pero subraya que su único objetivo era "divulgativo". "Todos los contenidos del programa están pensados para dar a conocer las excelencias y las técnicas de la cocina española", recuerdan, para subrayar que lo que querían era "poner en valor y dar a conocer las excelencias de las reses rubias gallegas".

A su juicio, lo importante es que este mensaje ha llegado a "dos millones y medio de espectadores" y lo demás son "polémicas estériles". Sobre cómo llegó Patricia al programa, el portavoz explica que se pusieron con contacto "con un ganadero gallego" en el que confiaron plenamente y que les garantizaba un ejemplar de raza pura. Sin embargo, días antes el animal se indispuso y el ganadero les comunicó que mandaría a otra res en su lugar. Una vez allí, a todos les pareció una perfecta vaca rubia por el color de su pelo y no repararon, dado que no son expertos, en el morro oscuro y no rosa y en las manchas blancas de las patas. Cuando han pedido explicaciones al ganadero, este les ha admitido que la sustituta es producto de un cruce. Sobre la pertenencia de usar un animal vivo, MasterChef recuerda que en el programa se despieza pescado habitualmente o se cocinan bogavantes y que los entrecots no brotan de los árboles, al tiempo que alega que les parecía una buena manera de ilustrarlo "lo mismo que se hace en las carnicerías".

A todo esto, nada se sabe del futuro de Patricia y, de momento, no constan recogidas de firmas para salvarla del matadero como ya ocurrió con sus congéneres Carmen en Madrid y Margarita en Cataluña. No es la primera vez que se critica al talent show por el uso de animales vivios en el programa. En 2017, ya hubo una polémica en la versión junior del concurso. En una de las imágenes más criticadas del programa, se sometió a los niños concursantes a una prueba en la que tenían que cocinar unas escurridizas anguilas vivas, que debían matar antes. En otra prueba, también tuvieron que despellejar a un conejo y en otra, desplumar a una codorniz. Muchos espectadores se quejaron al Defensor del Espectador de TVE, Ángel Nodal, que admitió que "este tipo de imágenes hiere la sensibilidad de parte de nuestra audiencia". "Confío en que los responsables del programa tengan en cuenta la petición que nos hacen las personas por escrito", dijo sobre las 50 quejas recibidas.

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