Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vendida una acuarela de Hergé por más de 600.000 euros

La ilustración corresponde a una portada de Tintín que el artista belga descartó para regalársela a un amigo

La acuarela en cuestión, vendida en Christie's.
La acuarela en cuestión, vendida en Christie's.

Una ilustración en acuarela del artista belga Georges Prosper Remi, mejor conocido por su seudónimo Hergé, se vendió por el precio de 607.500 euros en una subasta celebrada el pasado jueves 3 de abril en la sede parisina de Christie's, según datos de la propia casa de subastas. El evento estaba centrado en la banda diseñada y la ilustración, y la acuarela en cuestión consiguió más del triple de recaudación que el segundo producto más caro, que fue un boceto en carboncillo del propio Hergé, vendido por 175.000 euros.

El precio de la obra se estimaba entre los 500.000 y los 600.000 euros, con lo que, ya de partida, se intuía como la gran estrella de la subasta. Finalmente, el resultado sobrepasó ligeramente las previsiones. Hergé la pintó con el objetivo de ilustrar un número de El cetro de Ottokar, el octavo de los álbumes de la serie Las aventuras de Tintín, publicada en el semanario infantil Le Petit Vingtième en 1939. Sin embargo, esta imagen concreta nunca llegó a aparecer en el cómic. 

La ilustración representa una escena concreta de El cetro de Ottokar, en la que Tintín escapa después de haber robado una barra de pan y una botella de vino, mientras Milou corre a su lado con un hueso entre sus dientes. Philippe Goddin, autor de la reseña para la subasta y biógrafo de Hergé, explica que la obra terminó siendo un regalo del artista belga a un amigo íntimo, y que esta "permaneció en la familia de su feliz destinatario durante cerca de 77 años".

Se sabe que en el periodo en el que escribió y dibujó El cetro de Ottokar, Hergé trabajaba solo, con lo que esta ilustración está dibujada y pintada con tinta china por él mismo. "Aunque una gran cantidad de dibujos fueron conservados por el autor, hay otros que se habían perdido o que fueron regalados a amigos o conocidos (...) Entre estos últimos, son muy pocos aquellos en los que él se tomó el trabajo de darles color antes de regalarlos", añade Goddin.

La cifra alcanzada por esta obra se ha quedado lejos, sin embargo, del récord personal del propio Hergé, quien alcanzó, hace cuatro años, los 2,65 millones de euros un original realizado en tinta china para las guardas de sus cómics. Aquella subasta había sido organizada por la casa Artcurial, que tiene prevista para este mismo viernes otra en la que también participarán numerosas litografías, esculturas y álbumes del artista belga.