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Un largo camino

Quizá sea la comunidad homosexual la que ha logrado derribar más fronteras legales, sociales y políticas en España, aunque aún quede mucho por hacer

'The Best Day Of My Life'
El colectivo activista LGTB de Uganda, en 'The Best Day Of My Life'.

THE BEST DAY OF MY LIFE

Dirección: Fernando González Molina.

Género: documental. España, 2018.

Duración: 110 minutos.

En junio de 1977 tuvo lugar en Barcelona la primera manifestación del orgullo gay del estado español y las cámaras del activista José Romero Ahumada estuvieron allí para registrar ese momento e insertarlo en el montaje de su documental Abajo la Ley de Peligrosidad, en el que se vinculaba ese acontecimiento con la lógica histórica iniciada años atrás con la fundacional revuelta de Stonewall. Mucho ha llovido –y mucho se ha conquistado- entre ese momento y la celebración del World Pride en Madrid el pasado año, hasta el punto de que no es arriesgado afirmar que, de todas las posibilidades utópicas abiertas entre la muerte de Francisco Franco y la consolidación de la Transición política, quizá sea la comunidad homosexual la que ha logrado derribar más fronteras legales, sociales y políticas. Aunque aún quede mucho por hacer y aunque la homofobia siga tristemente enraizada en el lenguaje.

En The Best Day of My Life, Fernando González Molina ofrece un valioso testimonio de la distancia recorrida, convocando a seis figuras distintas según un criterio de diversidad que, no obstante, no puede hacer completa justicia a todas las dinámicas del deseo en la comunidad LGTB+: una pareja de homosexuales rusos, una lesbiana ugandesa, un francés gay profesional de la natación con discapacidad auditiva, un chico trans en los comienzos de su proceso de reasignación de género y una transexual almeriense encarnan diversos grados de armonía o conflicto con el entorno. En este sentido, impacta la afirmación de la activista Ruth acerca de que, en Uganda, la lucha no va orientada a obtener derechos, sino, directamente, a la supervivencia.

La película cae en algún manierismo publicitario –imágenes ralentizadas, Geena acercándose a la orilla de una playa…-, pero consigue reflejar la interacción de fiesta, afecto y debate ideológico en los márgenes de la celebración.