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In Memoriam

La ingeniosa traductora de los hermanos Marx

Nellie Manso de Zúñiga, traductora, librera y empresaria, falleció en Madrid el pasado 28 de enero a los 93 años

Nellie Manso de Zúñiga.
Nellie Manso de Zúñiga.

Traductora, empresaria y librera, Nellie Manso de Zúñiga falleció el pasado 28 de enero a los 93 años, de una parada cardiorespiratoria, aunque sus exequias se llevarán a cabo el próximo 7 de marzo, en el funeral que se celebrará al depositar sus cenizas en la tumba familiar de sus padres en el cementerio de Segovia.

Considerada una mujer innovadora y pionera en aquellos terrenos en los que desarrolló su labor, Nellie no solo destacó por su elegancia, sino también como una persona profundamente divertida. Casada con Juan Manuel de Maeztu Hill, conde de Maeztu, fue madre de cuatro hijos y abuela de cuatro nietos.

Nellie, fue una de esas mujeres excepcionales que ha dado el siglo XX en España. A pesar de ser educada en un ambiente religioso y tradicional, tal y como ella misma describía en su autobiografía Mis memorias, publicadas en Biblioteca Nueva, supo abrirse camino en plena posguerra en el mundo del empresariado y simultáneamente convertirse en una prestigiada traductora que no solo se limitaba a transcribir con acertado criterio literario, sino también a ser coautora de frases celebérrimas de los hermanos Marx, como su famoso trabalenguas ante la lectura enredadora de un contrato mercantil: “….. la primera parte de la parte contratante….”. Pues esas palabras que tanto han llevado a la hilaridad de miles de españoles, son creación de esta mujer que empezó a trabajar con 16 años dando clases de inglés, ya que la nacionalidad británica de su madre (quien enviudó con cuatro hijos en la guerra civil), la convirtió en una perfecta bilingüe desde que empezó a hablar.

Tras un periodo de profesora se convirtió en bibliotecaria en el Instituto Británico de Madrid, dirigido entonces por Walter Starkie. Allí permaneció hasta 1945 y estableció contacto con libreros y editores que la solicitaron como traductora de libros, tanto del inglés al español, como del español al inglés. En este periodo se convirtió en traductora para Josep Janés, con quien trabajo durante décadas, antes de que Janés se fundiera con Plaza y se crease la editorial Plaza y Janés.

Tras dejar el Instituto Británico pasó a ser la secretaria de Larry Corcoran, un conocido hombre de negocios americano que introdujo el doblaje profesionalizado en España. Cuando Corcoran volvió a los Estados Unidos, Nellie, junto con Hipólito de Diego y Carlos Valencia, fundó, en un decorado que por descuido no se había destruido en los estudios de cine Sevilla Films, la empresa de doblaje Sincronía.

Para Sincronía tradujo cientos de películas, y es la responsable, gracias al ingenio de sus diálogos, de que los españoles hayamos conocido el humor disparatado, satírico, desconcertante, incisivo y brillante de los Hermanos Marx, a los que en muchas ocasiones era imposible hacer una traducción literal del inglés al español, ya que se hubiera perdido toda la retranca e ironía surrealista de estos disparatados creadores cómicos. Algunas de las frases de los Hermanos Marx, traducidos por Nellie, forman ya parte de la cultura popular española, entre ellos los diálogos de Sopa de Ganso, considerados legendarios. Durante muchos años fueron clientes de Sincronía, y amigos personales de Nellie, figuras relevantes del cine español como Emiliano Piedra, Elías Querejeta, Antonio Isasi Isasmendi, Carlos Saura, José Frade y José Luis Borau, quien contó con ella como traductora cuando creó la editorial El imán.

Simultáneamente a su trabajo en Sincronía, fundó, a finales de los años 60, junto a un grupo de amigos médicos, arquitectos y abogados, la Asociación Altamira. A través de esta asociación consiguieron que la Renfe les cediera unos terrenos cerca de Vallecas y allí construyeron, con 25.000 pesetas, veintiséis viviendas para gitanos, cuyas chabolas el Gobierno había demolido por considerar que “afeaban” la ciudad. Las casas las construyeron los propios gitanos, y fue el primer paso de lo que más tarde se llamó la “integración gitana”.

Estas actividades Nellie Manso de Zúñiga las llevó a cabo desde una postura transformada de su religiosidad, que pasó de ser tradicional a ser cercana al pensamiento panteísta de Teilhard de Chardin, lo que se llamó entonces la Teología de la Liberación, una corriente nacida en América Latina, que se caracterizaba por considerar esenciales los fundamentos sociales y humanos de la Iglesia Católica.

Lectora empedernida, en los años setenta abrió la librería Scorpio, en la calle Núñez de Balboa de Madrid, desde donde siguió desarrollando una labor intelectual importante.

También participó activamente en las concentraciones del alternativo y mítico Salón Diana de Barcelona por la libertad de expresión. Ello se debió a que su hija, la actriz Miryam de Maeztu, miembro en los años setenta del grupo catalán Els Joglars, iba a ser juzgada en un Consejo de Guerra Militar por el caso La Torna, considerado el primer juicio a la “libertad de expresión”. Nellie, hija de militar, no dudó en sumarse a las movilizaciones del Salón Diana, donde acudió con su marido, también militar, e hijo del ensayista y político español Ramiro de Maeztu, fusilado por el ejército republicano en la guerra, y hermano de la pedagoga y humanista María de Maeztu.

Ya jubilada, Nelly fue de las primeras personas que se matricularon en UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), donde se licenció en Historia.