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Una biografía de Fernando VII gana el Premio Comillas de Historia

El autor, el catedrático Emilio La Parra, asegura que este monarca inauguró "una forma de gobernar que luego siguieron Primo de Rivera o Franco"

'Fernando VII en un campamento', de Goya.
'Fernando VII en un campamento', de Goya.

La obra Fernando VII. Un rey deseado y detestado, del historiador Emilio La Parra, es la ganadora de la 30ª edición del Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias, que concede anualmente la editorial Tusquets. El jurado del galardón ha destacado del libro "el enorme conocimiento sobre el personaje y la valiosa y múltiple documentación aportada", ha informado la editorial en un comunicado. Además de "ratificar historiográficamente la turbia leyenda que acompaña a la figura de este monarca", el texto de La Parra "arroja nueva luz sobre las complejidades de una etapa histórica indudablemente tiránica que, con numerosos matices, explica gran parte de la historia posterior de España".

"Aunque lo parezca, Fernando VII no es lo suficientemente conocido porque no hay biografías bien documentadas, al contrario de lo que pasa con otros reyes como Alfonso XII o Isabel II", ha declarado La Parra por teléfono a EL PAÍS. Para este historiador (Palomares del Campo, Cuenca, 1949), "Fernando VII inaugura una forma de gobernar que fue seguida por gobernantes posteriores como Primo de Rivera o Franco. A pesar de que era muy conservador, no actúa como reyes anteriores que también lo fueron, ni por supuesto como los monarcas constitucionales que había en Europa".

La Parra define a Fernando VII como un rey que "quiere imponer su voluntad en todos los asuntos de gobierno, incluso en los nimios". "Desmontó en la práctica la monarquía que, aunque absoluta, limitaba la autoridad del monarca por los fueros de territorios o privilegios de personas". Entre las fuentes documentales que más ha utilizado para su obra, La Parra subraya los archivos nacionales de París y el del Palacio de Oriente.

¿Por qué Fernando VII fue tan nefasto? "Sobre todo porque se negó a aceptar la evidencia de la participación en política, que se había inaugurado con las revoluciones liberales. Además, no dudó en reprimir todo tipo de disidencia, incluidos los conservadores", añade La Parra que subraya dislates de este rey como "el desprecio a todo lo que venía de fuera y el apoyo a la Iglesia más conservadora". En el plano personal, el historiador no cree que el rey felón fuera "tonto", como se ha querido hacer ver. "Tenía una inteligencia práctica, era hábil en el regate corto y el manejo de los tiempos".

Entre los episodios "más tétricos" de su reinado, La Parra destaca la Guerra de Independencia, en la que, "mientras los españoles morían, él estaba en Francia adulando a Napoleón. Sin embargo, a su vuelta capitaliza la victoria sobre este. Era un hipócrita". El otro capítulo negro es, tras el pronunciamiento de Riego en 1820, "cuando Fernando VII pronuncia el famoso discurso de 'marchemos todos juntos y yo el primero por la senda constitucional', cuando a la vez estaba potenciando la formación de grupos para acabar con el constitucionalismo. Recurrió incluso al zar, el gran autócrata de Europa, para acabar con los liberales españoles". La Parra recuerda que los líderes europeos, asustados por la revolución liberal que había triunfado en España como en ningún otros sitio, le ayudan a mantenerse en el poder, aunque la visión que tenían de él era pésima".

Emilio La Parra López es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alicante. Especialista en la historia política y cultural en el tránsito del siglo XVIII al XIX, ha publicado varias biografías, entre las que destaca Manuel Godoy. La aventura del poder (2002 y 2005). Es autor de un buen número de estudios sobre Fernando VII y su tiempo, entre otros la monografía Los Cien Mil Hijos de San Luis. El ocaso del primer impulso liberal en España (2007), y coordinador del volumen La imagen del poder. Reyes y regentes en la España del siglo XIX (2011). Ha sido director de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y es doctor honoris causa por la Universidad de Provence (Francia).

El número de manuscritos presentados al galardón fue de 49. El premio consiste en una estatuilla de bronce diseñada por Joaquín Camps y un anticipo sobre derechos de autor de 12.000 euros. La obra distinguida se publicará en marzo en la colección Tiempo de Memoria, de Tusquets.

El jurado del galardón ha estado presidido por el historiador José Álvarez Junco y formado por el periodista Miguel Ángel Aguilar, Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona; el escritor y diplomático José María Ridao y, en representación de Tusquets, Josep Maria Ventosa. El premio Comillas fue creado en 1988 por el editor Antonio López Lamadrid (1938-2009) con el objetivo de acercar al público "el interés por las obras biográficas, memorialísticas e históricas". Este género permite a los lectores acercarse "a la intimidad de figuras cuyas peripecias vitales han convertido su existencia en parte de la vida colectiva".