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Un cambio que hace falta

El gobierno italiano acaba de renovar sus leyes de cine y al parecer a gusto general, sorprendente en un país latino tan apasionado en sus discusiones

“¿Crees que hace falta un cambio? Pues vamos a intentar hacerlo y hacerlo bien”, proponían los productores María Zamora y José Nolla, dos de los participantes del primer Encuentro que ha tenido lugar en la Unión de Cineastas con el fin de encontrar la manera de revitalizar las estructuras del cine español actual. Por ejemplo, el actual sistema de ayudas públicas, que tiene ya dos años de vida y que “no es un modelo sostenible” en palabras de Nolla, para quien sigue primando el carácter industrial del cine antes que el cultural. Estos cineastas quieren mantener encuentros, diálogos, consensos y cuanto haga falta para alcanzar un modelo más justo y equitativo. No es la primera vez que se habla de ello pero sí parece muy serio en esta ocasión más allá de los tópìcos o lugares comunes que se deslicen en la conversación.

El cine no genera pobreza sino riqueza nacional cuantificable en el PIB y parte de esos recursos pueden ser gestionados por un organismo independiente que aún habría que crear y que nacería tras unos estudios científicos serios sobre qué aporta el cine, su impacto económico, qué percepción real tiene la ciudadanía… Trabajos pendientes de hacer desde hace mucho tiempo pero que esta iniciativa quiere ahora agilizar, y el entusiasmo que se muestra en ella hacen concebir la esperanza de que la fuerza no se escabulle en palabrería como ha ocurrido tantas veces aunque ese sea un mal crónico. El gobierno italiano acaba de renovar sus leyes respecto al cine y al parecer a gusto general, lo que no deja de ser sorprendente en un país latino tan apasionado en sus discusiones… El sosiego que reina en este encuentro entre cineastas españoles es un buen síntoma. Ojalá no se tuerza.