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Una prestigiosa galería anuncia la reapertura de Chillida-Leku

La suiza Hauser & Wirth representará al escultor vasco tras llegar a un acuerdo con la familia

Jardín y Museo de Chillida-Leku, en Hernani.
Jardín y Museo de Chillida-Leku, en Hernani.

La galería suiza Hauser & Wirth anunció ayer que ha llegado a un acuerdo con los herederos del escultor donostiarra Eduardo Chillida (1924-2002) para llevar su representación mundial y reabrir el museo Chillida-Leku, de Hernani (Gipuzkoa), que acoge más de 40 obras de gran formato en un espacio natural. Inaugurado en 2000, la familia Chillida lo cerró el 31 de diciembre de 2010 por la crisis y la falta de ayudas oficiales.

“Desde 2011, Chillida-Leku ha estado abierto al público solo con cita previa, pero con el apoyo y orientación de Hauser & Wirth reabrirá en 2018 para el público en general como un recurso vital para experimentar y aprender del trabajo de Eduardo Chillida”, señala la firma en su comunicado.

Hauser & Wirth es una de las más importantes galerías de arte contemporáneo del mundo, con sedes en Zúrich, Nueva York, Londres, Somerset y Los Ángeles. Representa a artistas como Louise Bourgeois, Paul McCarthy o Philip Guston.

Luis Chillida, hijo del artista, manifestó a la agencia Efe que desde la muerte de su padre, la familia ha trabajado para “salvaguardar su legado”, para lo que consideraron la posibilidad de elegir una galería para que les “guiara en esta responsabilidad”. “Hauser & Wirth fue una opción obvia”, añadió.

El responsable de la galería, Iwan Wirth, se mostró “encantado” de la “preservación” del legado del artista, que espera divulgar en EE UU, Europa y Asia. “Chillida se une a varios escultores importantes de la posguerra europea en nuestro programa, como Hans Arp, Fausto Melotti y Henry Moore, así como al peso pesado estadounidense David Smith”, comentó. “Esperamos que facilitar un acceso más amplio al museo incremente la ya rica oferta de destinos culturales del País Vasco”, abundó.

En colaboración con la familia, Hauser & Wirth “desarrollará un nuevo modelo sostenible para Chillida-Leku que es sensible a la visión del artista, centrado en un programa de exposiciones temporales que situarán el trabajo de Chillida junto a los de otras figuras importantes del canon histórico”, añade la nota.

Los herederos de Chillida y los sucesivos Gobiernos vascos llevaban más de seis años negociando —en ocasiones a cara de perro— sin alcanzar un acuerdo para reabrir las puertas de un museo único en el mundo. El problema era sobre todo de orden económico y del modelo de gestión. Un informe de 2014 encargado por el Ejecutivo autónomo a la consultora Lord Cultural Resources concluía que el presupuesto anual para garantizar el funcionamiento del centro ascendería a casi 400.000 euros anuales.

En 2011, el Gobierno vasco hizo una oferta para comprar la colección por 80 millones, que fue rechazada por la familia. Sotheby’s tasó posteriormente el valor de las obras de Chillida-Leku en casi 170 millones. Finalmente, los Chillida han optado por la iniciativa privada.