Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bunbury: transformista sonoro

'Expectativas', el nuevo disco del músico español, recibe una calificación de 7 sobre 10

El músico Enrique Bunbury durante su actuación en el Festival DCODE 2016, en Madrid.
El músico Enrique Bunbury durante su actuación en el Festival DCODE 2016, en Madrid.

Si algo no se le puede negar a Enrique Bunbury es su intención por dar siempre una nueva vuelta de tuerca a su argumentario, ya sea con cada disco o con cada fase creativa. Siempre habrá quien le niegue el pan y la sal, abjurando de su engolamiento vocal y su gestualidad desbocada, y también quien le tenga incondicionalmente en lo más alto de su peana particular (no hay más que ver su enorme tirón en Latinoamérica), así que difícilmente nada de lo que haga ya podrá convencer al detractor enconado ni convertir en apóstata al converso.

Bunbury: transformista sonoro

Artista: Enrique Bunbury.

Disco: Expectativas.

Sello: Ocesa/Warner.

Calificación: 7 sobre 10

En cualquier caso, él sigue reafirmando su loable condición de transformista sonoro. En este séptimo álbum lo revela con un viraje a tramas electrónicas que tampoco es que sustancien – ni mucho menos – un regreso a aquel circunstancial Radical Sonora (1997), tan rehén de su tiempo, sino que más bien entreveran pálpito digital y analógico en ese empeño – tan contemporáneo – por hacer que lo nuevo suene viejo y viceversa, independientemente de coartadas vintage.

Así que tan lejos de los efluvios balcánicos como de la música latina, del rock acerado o la reverencial americana, estas once canciones vehiculan su desaliento ante lo que vivimos (es un álbum de textos sombríos) en ritmos de alto tonelaje y contrastes acentuados. Especialmente, el que imprime el saxo de Santi del Campo, nervioso y de querencia free jazz, cuya intención es tan difícil de no cotejar con el que agitó el último capítulo de David Bowie. Sí, entonces fue la sombra de la guadaña, pero los EE. UU. de Trump, la Europa del Brexit e incluso las dolientes costuras de nuestro engranaje autonómico, el hedor de la corrupción y la esquizofrenia de las redes sociales conforman un panorama demasiado ominoso como para resistirse a la tentación de pulir un álbum que es más político por lo que sugiere que por lo que declama.

El saxo, tan proscrito en nuestro ámbito (salvo cuando Javier Alzola hace que todos nos acordemos de la E Street Band al escuchar a Fito y Fitipaldis), cobra aquí una dimensión disruptiva e inquietante. Central en la lúgubre apertura de La ceremonia de la confusión, en una La actitud correcta que suena a glam rock recauchutado mediante sintetizadores o en la marcialidad de Bartleby-Mis dominios (el eco de la última PJ Harvey en su inicio), que juega con la idea de pasividad del personaje de Melville como credencial para refugiarse en mundos paralelos, menos inhóspitos. Quizá el mismo “exilio” mental al que alude en la amarga Cuna de Caín, también apuntalada por el instrumento de viento y un ritmo traqueteante.

La atmósfera opresiva y los nubarrones que se ciernen sobre el disco tan solo se disipan en su último tramo, tras el cristalino baladón (ribeteado con coros soul) que es Parecemos tontos, y especialmente con la línea clara de Mi libertad, la serena emotividad de La constante y el final abierto – por lo dubitativo – de Supongo, corolario lógico en manos de un “anarquista pragmático” (así se define en la segunda de ellas) que ha hecho de la incertidumbre su mejor aval para mudar continuamente de piel.

COMPRA ONLINE 'EXPECTATIVAS'

Artista: Bunbury.

Sello: WM Spain (2017).

Formato: MP3, CD y vinilo.

Desde 10.90€ en Amazon

Más información