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Mi vida como un director de perros

La cuesta abajo profesional del sueco Lasse Hallström, un director acabado sin nada que contar, no parece tener fin

Tu mejor amigo
Dennis Quaid, en 'Tu mejor amigo'.

TU MEJOR AMIGO

Dirección: Lasse Hallström.

Intérpretes: Britt Robertson, Dennis Quaid, Bryce Geishar, John Ortiz.

Género: melodrama. EE UU, 2017.

Duración: 120 minutos.

La distancia que separa Mi vida como un perro y Tu mejor amigo es la que hay entre una carrera cinematográfica incipiente con todo por decir y la de un director acabado sin nada que contar. Y es una tristeza, pero la cuesta abajo profesional de Lasse Hallström no parece tener fin.

El director sueco, que con Mi vida como un perro (1985), su sexta película, la episódica y agridulce odisea vital de un travieso niño sin padre y con una madre enferma, y su peregrinación por hogares de acogida, el fin de la inocencia y el despertar del placer, llegó a obtener dos candidaturas a los Oscar ―mejor dirección y mejor guion adaptado―, ganándose así el pasaporte para exportar su tono melodramático, entre lo social, lo dulce y lo terrible, a muy buenos proyectos del Hollywood de los noventa, ha acabado, ya septuagenario, haciendo un lacrimógeno engendro familiar sobre la reencarnación de los perros que convierte a la remilgada Siempre a tu lado (Hachiko), de 2009 y también con coprotagonista canino, en una película con cierta trascendencia.

También episódica y agridulce, como aquella película que le llevó a poder hacer excelentes obras de artesano de encargo en EE UU ―Querido intruso, ¿A quién ama Gilbert Grape? y Las normas de la casa de la sidra―, Tu mejor amigo, basada en un best-seller de W. Bruce Cameron, es una loa al amor a las mascotas más allá de la vida.

Y de la razón. Porque entre padres borrachos, lesiones deportivas de por vida y romances que atraviesan el espacio y el tiempo, hay que aguantar un cierto toque 101 dálmatas para adultos, que en realidad lo que esconde es un Mira quién habla con perros. Hallström, que ya venía de dos melifluas adaptaciones del novelista rosa Nicholas Sparks ―Querido John y Un lugar donde refugiarse―, ha tocado fondo.

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