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El reguetón colombiano conquista el planeta

J Balvin, Maluma, Sebastián Yatra o Manuel Turizo avanzan incansables hacia lo más alto de las listas mundiales de éxitos

Shakira y Maluma reformulando el reguetón con salsa colombiana en 'Chantaje'.
Shakira y Maluma reformulando el reguetón con salsa colombiana en 'Chantaje'.

El reinado de Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee, dos artistas puertorriqueños, comienza a tambalearse ante un competidor que hasta hace menos de dos años se dedicaba a otros menesteres musicales. Colombia avanza incansable hacia lo más alto de las listas de éxitos de todo el mundo con su interpretación del reguetón. Un ritmo urbano que nació en Panamá, explotó en Puerto Rico y que los colombianos están moldeando con pop, electrónica y folclore local para configurar un nuevo imperio global.

J. Balvin (Medellín, 1985) consiguió la primera conquista para su país en agosto cuando reemplazó en el número 1 de la lista mundial de Spotify a Despacito, encaramado en esa posición 14 semanas seguidas. El mensaje de Mi gente, una fusión de reguetón y electrónica, ya adelantaba la victoria: “Hago música que entretiene, el mundo me quiere a mí”. La escalada hasta esta cima ha estado impulsada por sus compatriotas. Desde comienzos de año, un tema colombiano de reguetón tiene un puesto entre las 50 canciones más escuchadas del ranking internacional de la plataforma de música. (Ver tabla de abajo. Incluye a Nicky Jam, de origen estadounidense, pero residente en Colombia)

José Álvaro Osorio, nombre real del artista, comenzó con la tarea de reconstruir el pop latino desde muy pequeño en Medellín, una ciudad con una fuerte escena alternativa de hip hop, metal y punk, y gran afición por el tango. “Creo que hago lo que Drake hizo en la industria”, explicó en una entrevista en The New York Times. “Llegué con melodías y letras diferentes, desde un lugar diferente… el reguetón es de Puerto Rico; Drake es de Canadá”. Para que su música saliera de América Latina cambió los cimientos del reguetón.

El artista no ha traicionado a Daddy Yankee, el líder de la primera ola de este ritmo, al que considera el Jay-Z del género. Lleva una década aprendiendo sus enseñanzas y adaptándolas a un público que consume de manera inmediata por Internet. No desdeña la estética del rapero estadounidense rodeado de mujeres con poca ropa, joyas y coches de lujo. No modifica la base de este ritmo, la combina con sonidos tropicales y se la entrega a iconos pop como Pharrell Williams. 

La reformulación de esta música ha permitido que permee entre todo tipo de públicos de países tan diversos como Groenlandia o Gran Bretaña. De 2014 a junio de 2017, la cuota de escuchas del género se incrementó en 119% en Spotify. El pop subió un 13% en el mismo período. "Colombia y Puerto Rico han escuchado alrededor de 7.500 años de reguetón", sumando las horas totales de escucha, explican desde la compañía de música. "Mientras que el resto del mundo, aproximadamente 140.000”.

“El reguetón no ha tenido que pasar por los formatos como el vinilo o el casete, sino que es parte de la era digital de la música”, explica Chucky García, periodista de música y programador artístico de festivales masivos en Colombia como Rock al Parque. “Es un fenómeno que le permite hablar a esta generación de una forma más cercana”.

El ejército reguetonero de Colombia tiene otro hombre entre sus generales. Maluma, también de Medellín, de 23 años. Su música es más fiel al sonido y las letras puertorriqueñas. El reguetón de la isla que componían Calle 13 e Ivy Queen hace una década tenía un contenido reivindicativo que Don Omar y Daddy Yankee derivaron hacia lo sexual. Un mensaje polémico por su carga machista. En esta línea, el artista colombiano compuso Cuatro babys. Un tema que viaja por distintas partes del mundo en la gira mundial de Maluma, con más de 700 millones de reproducciones en YouTube, pero también una legión de críticos: “Estoy enamorado de cuatro babys / Siempre me dan lo que quiero / Chingan cuando yo les digo / Ninguna me pone pero”.

Todo comenzó con Shakira

“Shakira fue pionera en la fusión de lo urbano con La tortura”, dice Marchena. La artista barranquillera ha vuelto a la música después de tres años sin sacar disco con El dorado, el álbum con el que se ha entregado al reguetón.

En el trabajo incluye tres canciones de este estilo: Chantaje, con Maluma, La bicicleta, con Carlos Vives, y Perro fiel con Nicky Jam. Con las dos primeras también ha contribuido al imperio virtual y radial de Colombia con posiciones destacadas en las tendencias musicales de YouTube y Spotify, y consiguiendo números 1 en 27 países a las pocas horas de salir. “Me genera preocupación que la gente crea que el último álbum de Shakira es lo que hacemos en Colombia porque es sin duda su peor trabajo. Sus ideas musicales están hechas netamente para el consumo, bien plásticas y desechables”, opina Chuky García.

Cuatro meses después, Maluma trató de resarcirse con Felices los 4. En esta ocasión, hombres y mujeres eran iguales de libres e infieles. El tema le reporta números 1 semanales en el Billboard latino de Estados Unidos, presencia mensual entre los primeros 50 puestos de la lista global de Spotify desde que se lanzó, más de 870 millones de visionados en YouTube y una segunda versión salsa con Marc Anthony.

“Colombia es un país que, en sus últimos 50 años de historia musical, ha estado marcado por músicas tropicales. El reguetón es esto”, opina Chuky García. “La música latina encontró en lo urbano el perfecto hit bailable”, acompaña Alberto Marchena, director de Los 40 Principales en el país. La emisora del Grupo PRISA (editor del diario El País) ha rebajado su lema “Radio libre de reguetón” por el éxito masivo de los artistas locales. “Comenzamos con esta estrategia hace unos dos años porque el reguetón que llegaba aquí tenía un contenido muy fuerte. Somos una cadena incluyente que aboga por el respeto a las mujeres, el colectivo LGTBI, los jóvenes…”, explica el responsable.

La habilidad de los artistas colombianos para blanquear sus letras y transnacionalizarlas ha desembocado en que en este dial suene Mi gente, pero no Bonita también de J. Balvin, por su contenido: “Esto no para hasta que estés sin conciencia / No hay que perder la paciencia / y que sueltes las piernas”.

La penetración del reguetón en la música del país ha contagiado hasta a Carlos Vives, uno de los responsables de que el vallenato saliera del Caribe. Acaba de lanzar Robarte un beso con Sebastián Yatra, otro joven de 22 años de Medellín y en la fila para conquistar las radios mundiales. Manuel Turizo, de solo 16, lucha por su puesto con el aval de una Lady como tú y sus más de 200 millones de reproducciones en YouTube.

“No creo que otras músicas colombianas suenen menos”, opina Chuky García. “La cumbia es un ejemplo: está incrustada en la cultura de otros países como México o Perú desde hace décadas. El reguetón se da a conocer más en la radio, pero no en términos culturales. Colombia tiene hoy más que nunca una gran diversidad y producción musical”.

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