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Hollywood pasa su peor verano

Los cines en EEUU y Canadá solo recaudan, de mayo a septiembre, 3.173 millones de euros, un 16% menos que el pasado año en las mismas fechas

Tom Cruise, en 'La momia'.

Ni las inundaciones, ni los misiles norcoreanos ni la era Trump. Si a Hollywood le duele algo este año es el batacazo que se ha dado en la taquilla. El peor verano desde hace 25 años. Un cuarto de siglo desde que llevaba a tan poca gente al cine. Desde el primer fin de semana de mayo al primero de septiembre, lo que se considera la época estival en Hollywood, en Estados Unidos y Canadá no se han vendido más que 425 millones de entradas, el número más bajo desde 1992.  Este año parece que Hollywood esta cifra ni la huele. De momento en el periodo estival hollywoodiense solo ha sido capaz de amasar 3.173 millones de euros, un 16% menos que el pasado año. Y de mayo a septiembre es cuando Hollywood recauda el 40% de su taquilla anual. Al final de 2016 ese territorio -así se conoce en el cine a los mercados, a veces coincide con países y otras no; en este caso hablamos de EE UU más Canadá- vendió 9.570 millones de euros en entradas.

Está claro que el verano ha sido aciago. Algo que tiene a la industria buscando culpables entre todos los sospechosos habituales mientras la las grandes cadenas de cines norteamericanas como AMC cotizan a la baja. Algunos de los fracasos más sonados han sido La momia, Baywatch. Los vigilantes de la playa, La torre oscura o Rey Arturo: la leyenda de Excalibur. De Valerian en Estados Unidos ni se acuerdan. Y otros estrenos fueron simplemente un jarro de agua fría que no llegaron a cumplir con lo esperado: ahí entran las últimas entregas de Transformers, Piratas del Caribe, Alien o El planeta de los simios.

Esos títulos apuntan a la sequelitis como máximo culpable. Demasiadas secuelas, precuelas, reboots con poco contenido que exprimen el éxito de las franquicias hasta el cansancio del espectador. Sin embargo, la teoría se tambalea al comprobar que algunos de los éxitos del verano tienen un número junto al nombre, como Guardianes de la galaxia Vol.2 y Gru 3, Mi villano favorito. O son una nueva vuelta de tuerca de la misma historia como Spider-Man: Homecoming, otro exitazo.

El efecto de las redes sociales en los estrenos de Hollywood también está siendo tema de debate. En un verano donde los dragones de Juego de tronos han dominado la conversación, ¿quién necesita ir al cine? Especialmente con agregadores como Rotten Tomatoes, que comparten a las claras la opinión de muchos sobre el último estreno. Tampoco se sustenta firmemente esa teoría: Emoji: la película tuvo solo un 7% de buenas críticas en Rotten Tomatoes y en cambio sacó de la taquilla norteamericana 108 millones de euros.

Todos coinciden en señalar que más allá de buscar culpables se necesita un cambio en el modelo de distribución cinematográfico que recupere el interés y los espectadores para los estrenos de Hollywood. Una modernización que debe de ir más lejos que una nueva subida de precios en una taquilla cada vez más cara. No todo fue malo este verano y además de los citados, filmes como Wonder Woman, Dunquerque o Baby Driver atrajeron al público, unos en masa como el primero y otros de forma más selecta como los otros dos. Además está la taquilla internacional, que mitigó el golpe. En ella tuvieron éxito hasta las películas que no gustaron en casa.

Pero por primera vez desde 2006 la taquilla estival doméstica ha superado por los pelos solo los 3.000 millones de euros. Dicho en dólares: no ha llegado a cruzar el umbral de los 4.000 millones de dólares. La nueva temporada quiere paliar el golpe y los próximos meses hasta que concluya el año Hollywood quiere llenar las cajas registradoras. Entre las grandes esperanzas en la taquilla están IT, Dando la nota 3, La Liga de la Justicia o la próxima entrega de La guerra de las galaxias, Los últimos Jedi. Títulos con los que la industria del cine confía en superar o al menos repetir las glorias en la taquilla de temporadas anteriores tanto en casa como en el mercado internacional, donde en 2016 se recaudó más de 32.000 millones de euros de recaudación con la producción made in Hollywood. Al fin y al cabo, el año no pudo empezar mejor con triunfos esperados como el de La Bella y la Bestia o inesperados como Déjame salir. Y espera concluirlo de la misma forma tras un verano de película de terror.