Literatura de urgencia
La ficción-reacción cobra una nueva dimensión en tiempos de acontecimientos traumáticos

"La lentitud no garantiza la profundidad y la prisa no siempre acaba en desaliño. La literatura urgente tiene un ademán vertiginoso que lleva implícitos el impulso moral y la imperfección que engrandecen las artes. También la posibilidad de que te quiten la bata de artista porque el artista debe colocarse al margen de polémicas y del lado de los dioses". La escritora Marta Sanz es una declarada defensora de la ficción de urgencia, eso sí, la inteligente y enemiga de lo publicitario, y así lo defiende en un texto que publica este sábado en Babelia.
En tiempos de inmediatez, sacudidas terroristas y otras crisis de difícil digestión, el suplemento cultural de EL PAÍS abre este debate con la mirada puesta en el presente pero también en el pasado reciente, donde pueden encontrarse ilustrativos ejemplos de muchos episodios traumáticos y también felices que han encontrado finalmente su desahogo en la ficción. El crítico Jordi Costa recoge unos cuantos: Sieranevada, película del rumano Cristi Puiu, que tiene lugar solo tres días después del atentado a la redacción de Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015; La Bataille de Solférino, que se rodó frente a la sede del partido socialista francés en la segunda vuelta de las elecciones francesas que culminaron con la victoria de Francoise Holland en mayo de 2012 o literatura sobre la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos.
La literatura de emergencia es el tema de portada de un número que analiza el fenómeno de la autoría colectiva, de la mano de César Rendueles, ofrece una entrevista con el reputado crítico literario británico James Wood -"Veo una crisis en la ficción comtemporánea"- y que en su sección de arte se detiene a analizar la obra de Isidoro Valcárcel Medina con motivo de su exposición 12 ejercicios de medición sobre la ciudad de Córdoba en el C3A.
El suplemento incluye, además, una nueva entrega de los Viajes Imaginarios de Patricio Pron y el Sillón de Orejas de Manuel Rodríguez Rivero sobre la cosecha literaria que viene en otoño.


























































