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BRYAN FERRY | Músico

“Soy mejor artista que en los días de Roxy Music”

El dandi británico visita nuevamente España, con conciertos en Madrid, Perelada y San Sebastián

Bryan Ferry, en el festival de Montreux, el pasado 9 de julio.
Bryan Ferry, en el festival de Montreux, el pasado 9 de julio. EFE

Suspira Bryan Ferry al otro lado del teléfono. “Disculpa, preferiría no comentar nada sobre el Brexit. David Cameron tenía las mejores intenciones pero el referéndum le estalló en las manos. Me asquea tanto la situación que he dejado de seguir la información política. ¿Podemos hablar de música?”.

Claro, esa era la idea. Conviene saber que Ferry (Durham, 1945) parece haber abandonado su anterior ritmo lento. Su agenda actual rompe su fama de diletante. Actúa con regularidad: “Más que nunca. Estoy girando mucho por Estados Unidos, donde soy una especie de artista de culto. Nunca he tenido allí grandes éxitos, por lo que se establece una complicidad agradable. Son muy espontáneos, bailan con los temas rápidos, escuchan atentamente las partes más tranquilas. Eso sí, se sorprenden cuando digo que no hago otra cosa que seguir el modelo de mis favoritos, de Bob Dylan a Neil Young, que tocan sin parar. No son los nombres que esperaban oír”. En España, Ferry actúa el 19 de julio (Noches del Botánico, Madrid), el 21 (Festival de Perelada) y el 25 (Palacio Kursaal, San Sebastián).

Asegura ser ahora más selectivo a la hora de montar las giras. “Sí, se acabó lo de actuar un día en una ciudad y la noche siguiente en otra. Procuro planificar descansos para viajar, hacer turismo, visitar museos. Es también cuestión de actitud: antes llegabas a cualquier sitio y solo pensabas en la fiesta después del show. Ahora somos más civilizados, supongo”. Una suave carcajada.

Insiste en desgranar la lista de sus músicos, una agrupación “internacional, de tres continentes”, donde brillan veteranos como el guitar hero Chris Spedding o el vocalista Fonzi Thornton, “que también estuvieron con Roxy Music”. No hay plan de volver a juntar la formación original, recalca: “Me llevo bien con mis antiguos compañeros pero Andy Mackay apenas hace música y Brian Eno tiene muchos compromisos como productor y artista. Eno y yo nos mandamos mensajes constantemente pero igual hace cinco años que no le veo. Creo que tengo sus bendiciones: están satisfechos con el tratamiento que doy a las canciones de Roxy Music. No es por presumir pero creo que ahora soy mejor artista que antes”.

Ferry se manifiesta orgulloso de seguir haciendo discos por su cuenta, aunque sea fuera del paraguas de una gran compañía. “Ya sé que apenas hay tiendas de discos, que el retorno de tu inversión no está garantizado”, comenta. “Sin embargo, se trata de mi oficio y ahí funciono como un artesano. Compongo en mi casa, en el piano de siempre. Tengo también un estudio profesional de 24 pistas. No lo alquilo: es para uso particular, aunque se lo cedí a Prince cuando estuvo en Londres”.

Perdón... ¿Prince? “Sí, quería espiar su modo de trabajo [risas]. Y resulta que lo hacía igual que yo: grabación en analógico y luego tecnología digital para mezclar, para arreglar pequeños detalles. Estoy catalogando todas las cintas que conservo. En octubre sacaremos una reedición ampliada del primer LP de Roxy Music, con las maquetas y algunas rarezas. Estoy pensando en hacer un disco-libro. Hemos encontrado fotos incluso de nuestro primer concierto en París. Fue, produce tristeza recordarlo, en el Bataclan”.

Pavos reales

Viendo ahora las fotos, ¿le incomoda la desmadrada imagen del grupo? Iban de pavos reales, nada que ver con su pulcro clasicismo como solista. “Cuando surgió Roxy Music, coincidimos en Londres con mucha gente creativa que se dedicaba a la moda, a la peluquería, al diseño. Éramos veinteañeros, la edad perfecta para experimentar: si te insultan por la calle, eres capaz de defenderte. Creo que no se valoran correctamente las rupturas estéticas de los setenta”.

Al contrario. Acaba de salir Como un golpe de rayo (Caja Negra), la revisión del glam rock del crítico Simon Reynolds. Ferry no conoce el libro, donde se aplaude a Roxy Music pero se lamenta la deriva de Ferry hacia el conservadurismo tory. “¿Eso dice? Muchas de las críticas que recibo tienen que ver con el activismo de mis hijos a favor del modo de vida rural. Estoy seguro de que mi padre, que trabajaba en la minería pero que era un campesino de corazón, les habría apoyado. Yo lo hago”. Una pausa. “No quería hablar de política pero alguien debería recordar que la entrada del Reino Unido en Europa se logró por el apoyo de los conservadores, incluyendo a Thatcher. En el referéndum de 1975, los laboristas estaban en contra o se escabulleron. Como ha ocurrido con el Brexit”.

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