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La cultura suspende en igualdad e inclusión

Un informe de la Fundación Alternativas valora con un 4,4 la situación de las artes

La directora Mar Coll, durante rodaje de 'Todos queremos lo mejor para ella'.
La directora Mar Coll, durante rodaje de 'Todos queremos lo mejor para ella'.

Otro suspenso más. Si la cultura fuera un alumno, tendría a sus padres muy preocupados. Y a los profesores, desesperados. De nada sirvieron los deberes, los avisos. Porque, tras dos años de notas decepcionantes, el chico va a peor: saca un 4,4, la valoración más baja del último lustro. Así puntúa la situación de las artes en España el Informe sobre el Estado de la Cultura de la Fundación Alternativas, presentado hoy miércoles, y que cada año pide a creadores y gestores que traduzcan en números su opinión sobre el sector, sus virtudes y sus talones de Aquiles.

Y eso que el estudiante tiene talento. Porque la creación en sí es uno de los aspectos mejor valorados: un 5,4. Y también aprueban las nuevas tecnologías y las oportunidades que proporcionan. Las dificultades, a juzgar por las 218 páginas del informe, no se deben a los artistas. El centenar de encuestados apunta más bien a la falta de apoyo por parte de las políticas públicas, la ausencia de una retribución justa, la desigualdad de género y los porcentajes de público excluido. “Los creadores seguimos malviviendo a base de trabajos alternativos, porque al Gobierno no le interesa el arte ni la cultura”, es una de las opiniones recabadas. Reforzada, además, por la reducción del presupuesto público para el sector (801 millones, un 0,7% menos que en 2016), desvelada el martes.

“Sigue existiendo una importante brecha de género”, apunta otro de los entrevistados. Y todos los encuestados señalaron la discriminación de las mujeres como un problema clave del sector, según Patricia Corredor Lanas, autora de este apartado del informe y de otro centrado en la desigualdad. Allí se muestra que la mayoría del alumnado —entre el 56,8% y el 63,9%— es femenino en casi todas las enseñanzas del ámbito cultural. Sin embargo, el salto al mundo laboral da la vuelta a los porcentajes: las mujeres representan el 39,8% de los trabajadores culturales. El dato, de 2014, supone además un descenso respecto al 40,3% registrado en 2009.

Hay mucho más: las Reales Academias solo cuentan con una mujer por cada 10 miembros o el premio Cervantes apenas ha premiado a cuatro autoras en 42 ediciones. De ahí que la experta plantee algunas propuestas consensuadas, asegura, con las distintas asociaciones profesionales de mujeres de la cultura. “Una plena aplicación de la ley de igualdad; medidas de discriminación positiva como la paridad obligatoria en los jurados de los premios; apoyo a las investigaciones que realizan esas mismas asociaciones y a un estudio para dar cuenta de la desigualdad en el sector”, resume algunas de las ideas.

Aparte de creadoras y gestoras, las artes apartan en realidad a más mujeres. Y hombres. Porque el informe calcula que el 48,7% de la población española mayor de 14 años está excluida de la cultura. “La fuente es la Encuesta de Hábitos Culturales del ministerio. Y la cifra tiene en cuenta los que dicen que ‘nunca’ o ‘casi nunca’ acceden a actividades o adquieren productos artísticos”, explica Javier Callejo, autor de este apartado. El experto cree que “al menos una cuarta parte” de este público potencial debería ser facilmente recuperable. Los excluidos aportan el precio, la falta de tiempo o interés, o la ausencia de infraestructuras (para el cine) como razones de su renuncia. También influyen la edad y, mucho, el nivel de estudios. Cuanto más bajo, menos acceso a la cultura. Y, para el sector, otro suspenso más.

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