Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CRÍTICA | CALLBACK CRÍTICA i

La llamada de la locura

Entre el primer Michael Haneke y el John McNaughton de 'Henry, retrato de un asesino'

CALLBACK

Dirección: Carles Torras.

Intérpretes: Martín Bacigalupo, Lilli Stein, Larry Fessenden, Timothy Gibbs.

Género: thriller. España, 2016.

Duración: 80 minutos.

La casualidad ha hecho que coincidan en la cartelera española dos películas sobre el reverso tenebroso del sueño americano, narradas desde métodos, lugares e intenciones radicalmente opuestos. La estadounidense La La Land, luminoso musical sobre la alegría de vivir, y la española rodada en Nueva York Callback, gélido thriller entre el primer Michael Haneke y el John McNaughton de Henry, retrato de un asesino, narrado por Carles Torras con malvado desafecto, poco o nada comparten en el aspecto. Y, sin embargo, coinciden en ambas uno sus subtextos, además de la cruel rudeza con la que se relatan las impersonales pruebas de reparto con las que deben luchar los aspirantes a intérpretes.

Inspirada desde el título en la frase "ya te llamaremos", lugar común de los castings, martillo pilón laboral y mental, abierto a múltiples desequilibrios psicológicos, la película de Torras, por encima de sus cojeras, básicamente la falta de originalidad, impone dos virtudes que la llevaron a sorprender en el Festival de Málaga con los premios a mejor película, actor y guión: la inquietud de un personaje y un intérprete, el también coguionista Martín Bacigalupo, que perturban con su presencia; y un adecuado tono de desamparo en la gran ciudad, completado con una fotografía de tonos ocres que provoca que incluso Nueva York parezca una ciudad horrenda.

El vozarrón de Bacigalupo se instala en el oído del espectador, y aunque todo huela demasiado a otras películas y personajes, principalmente al Travis Bickle de Taxi driver, otro sociópata peligroso, Callback, como ya lo fue una de sus películas anteriores anteriores, Open 24 h (2011), se configura como un interesante y perverso espejo de los anuncios publicitarios que te ayudan a mejorar tu vida, tu sonrisa, tu imagen, tu respiración y hasta tu aliento. El espejo fétido, resquebrajado y marrón del sueño americano.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >