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La santidad de las matemáticas

Tramas compartimentadas y tan calculadas hacia su objetivo como la trayectoria de un vuelo espacial

Figuras ocultas

Dirección: Theodore Melfi.

Intérpretes: Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe, Kevin Costner.

Género: biopic.

Estados Unidos, 2016

Duración: 127 minutos.

En St. Vincent (2014), un profesor de religión encomendaba a sus alumnos la tarea de escribir una redacción argumentado la potencial santidad de alguna persona de su entorno. Oliver, el niño protagonista, hijo de padres divorciados, tomaba la inesperada decisión de escoger como objeto santificable a su vecino misántropo, encarnado por Bill Murray. Su director, Theodore Melfi, parece haber querido emular a Oliver en su siguiente trabajo, ajustándose a esa puesta al día de los parámetros de las vidas de santos que facilita el biopic.

Basándose en el libro Hidden Figures: The Story of the African-American Women Who Helped Win the Space Race de Margot Lee Shetterly, Figuras ocultas reivindica el decisivo papel de las matemáticas afroamericanas Katherine Goble Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson en el seno de la NASA, sobre el telón de fondo de una carrera espacial obligada a acelerar tanto su ritmo como su eficacia tras el lanzamiento del Sputnik I por parte de la Unión Soviética. La lucha por los derechos civiles, que alcanzaba sus primeras conquistas aisladas contra la segregación, suma dimensión épica a la justa labor de visibilidad que rige la película.

El principal problema de Figuras ocultas es que Melfi se empeñe en ser un alumno más previsible de lo que fue el Oliver de St. Vincent: su ejercicio caligráfico discurre sin abandonar los márgenes de la convención, desgranando la historia de sus protagonistas en tres tramas bien compartimentadas y tan calculadas hacia su objetivo como la trayectoria de un vuelo espacial.