Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Otro premio para la polémica restauración del castillo de Matrera

La obra gana el American Architecture en la categoría de Patrimonio

El Castillo de Matrera, antes y después de ser restaurado.

De ser duramente criticada por los expertos al doble galardón internacional. La controvertida restauración del Castillo de Matrera de Villamartín, Cádiz, se ha alzado con el American Architecture Prize en la categoría de Arquitectura de Patrimonio. La obra suma este galardón al conseguido el pasado abril, cuando ganó el premio internacional de arquitectura Architizer A+ en la categoría de Preservación. Frente a las críticas, que llegaron a comparar la restauración con la malograda pintura del Ecce Homo de Borja (Zaragoza), el arquitecto responsable del proyecto, Carlos Quevedo, ya defendió que el proyecto supuso “un gran esfuerzo” y fue un trabajo “riguroso".

Las obras de rehabilitación de la torre Pajarete de la fortaleza de Villamartín, construida en el siglo IX y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, han conseguido en esta ocasión la medalla de oro en la categoría de patrimonio tras competir, entre otros proyectos, con la rehabilitación del Pushkinsky International Cinema Hall de Moscú o el proyecto The Periscope Tower, en Finlandia. Según la web de los premios, la esencia del trabajo de Quevedo "no pretende ser una imagen del futuro, sino más bien un reflejo de su propio pasado, de su propio origen". Y este reconocimiento no tiene por qué ser el último. La obra también está nominada a los premios Mies Van Der Rohe de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea.

La restauración del recinto gaditano fue duramente criticada por expertos como la asociación Hispania Nostra, una entidad de carácter no lucrativo dedicada a defender el patrimonio cultural y natural español. "Es una vergüenza para España, un desprestigio. Se ha llevado al extremo la legislación sobre restauración que obliga a distinguir las partes nuevas de las originales y se ha dañado el entorno con una cosa blanca, enorme. La actuación va en contra de toda norma, incluso, de la ley de patrimonio andaluz", denunciaba el vicepresidente de la organización, Carlos Morenés. Pese a las críticas, la obra contó con el visto bueno de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que aseguró que el seguimiento de la obra por parte de la delegación territorial "ha sido constante" y que el proyecto contó con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio en octubre de 2013 al cumplir los requisitos de la Ley de Patrimonio Histórico. 

Sobre el proyecto, Quevedo apunta que, además de consolidar los muros, se ha recuperado la volumetría que había perdido la torre. Para ello, los muros originales se han levantado con una reconstrucción que trata de dar idea de su volumen original, realizada con restos de los materiales originales, revestidos con mortero de cal blanco. Este material, habitual en las restauraciones, se eligió para distinguir la parte nueva de la original, como marca la ley. “Creemos que todas las opiniones son respetables y que cualquier debate es enriquecedor. La arquitectura es una disciplina mucho más completa de lo que se puede sacar de una simple imagen”, sostuvo el arquitecto tras ganar el primer premio. 

Más información