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Yemen: el 90% de los pacientes son heridos por bombardeos y ataques aéreos

Además de los heridos de guerra, estamos viendo, cada vez más, a yemeníes con enfermedades crónicas

Una casa destruida en Yemen tras un bombardeo reciente.
Una casa destruida en Yemen tras un bombardeo reciente.

Cuando llegué por primera vez a Sada en mayo de 2015, la ciudad era objeto de ataques aéreos todos los días. Los bombardeos, que caían muy cerca del hospital, nos obligaban a vivir en el sótano del centro hospitalario. Con cada estallido, se podía sentir cómo temblaban las ventanas y puertas. Dos meses más tarde, la ciudad había sido destruida casi por completo y apenas quedaban habitantes.

Ahora, los bombardeos aéreos tienen lugar a más de 20 kilómetros de distancia, hacia la frontera con Arabia Saudí. Nuestro equipo ya no vive en el sótano del hospital y se aloja en una vivienda cercana. La gente ha vuelto a la ciudad y habitan los edificios que aún quedan en pie. Algunas tiendas están abiertas y se puede comprar fruta y ropa en el mercado.

Como médico de urgencias especializada en medicina interna, paso la mayor parte de mi tiempo entre la sala de urgencias y el departamento de pacientes ingresados.

La mayoría de nuestros pacientes - más del 90% – presentan heridas de guerra causadas por los bombardeos y los ataques aéreos. El 21 de enero de 2016, un ataque aéreo en la ciudad de Dayan, a unos 22 km al noroeste de aquí, causó numerosos muertos y heridos. Cuando comenzó la operación de rescate y llegaron las ambulancias la zona fue bombardeada por segunda vez causando más víctimas. El conductor de una ambulancia de un hospital apoyado por MSF y cuatro de los cinco pacientes que transportaba el vehículo sanitario murieron en el ataque.

Recibimos a los primeros pacientes a las tres de la tarde. Los traían los propios vecinos en sus coches particulares. Nos dijeron que más heridos estaban en camino. Los seis heridos llegaron graves y algunos requirieron maniobras de reanimación.

Activamos inmediatamente nuestro plan para la atención a víctimas múltiples. Se incorporó más personal y se trajeron nuevos suministros médicos, instalamos tiendas de campaña fuera del hospital para el triaje de los pacientes y para los heridos que llegaran en un estado más estable, trasladamos a pacientes de la sala de hospitalización para liberar más camas y abrimos un tercer quirófano.

Cuando llegó el siguiente grupo de heridos minutos más tarde, todo estaba en su lugar. Muchos de los pacientes requerían entrar en quirófano tal y como llegaban. Tenemos cuatro cirujanos - dos generales y dos ortopédicos - y son increíbles. Fue un trabajo duro. A las siete de la tarde habíamos recibido 41 heridos.

El conductor de la ambulancia fallecido en el ataque había trabajado en el hospital mucho tiempo y todo el mundo le conocía. Cuando llegaron noticias del ataque aéreo en Dayan fue el primero en salir para rescatar a los heridos. Así es como era, un hombre muy amable y comprometido que siempre estaba ayudando a la gente. Todo el mundo estaba muy triste por su muerte.

Tras los ataques a los hospitales de Haydan en octubre de 2015 y al de Shiara en enero de 2016, el número de pacientes se redujo: la población tenía miedo y no se sentía segura en unos hospitales que estaban resultando objeto de ataques. Sin embargo, después de unas semanas, los pacientes han comenzado a regresar. Además de los heridos de guerra, estamos viendo, cada vez más, a yemeníes con enfermedades crónicas, atendemos más partos en la maternidad y más mujeres acuden para atención prenatal y planificación familiar por lo que hemos aumentado el número de matronas.

A pesar de que las condiciones no son fáciles, y el trabajo es, en muchas ocasiones, todo un reto, me alegro de estar trabajando aquí. Los yemeníes son extremadamente agradables y están muy agradecidos por la ayuda que reciben. A cambio, estamos tratando de hacer todo lo que podemos por ellos.

Mariela Carrara es doctora de urgencias Médicos Sin Fronteras (MSF) en Sada, (Yemen).