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La bailarina de Koons que deslumbra a Buenos Aires

El estadounidense, el artista vivo mejor cotizado del mundo, exhibe por primera vez en Argentina

Jeff Koons posa para las cámaras frente a su "Bailarina sentada".
Jeff Koons posa para las cámaras frente a su "Bailarina sentada".

El traje impecable, la sonrisa perfecta y los gestos cuidados del estadounidense Jeff Koons (Pensilvania, 1955) se reflejan en su creación, Bailarina sentada, una bailarina espejada de más de dos metros de altura descubierta hoy frente al museo Malba de Buenos Aires. Koons, el artista vivo mejor cotizado del mundo, cuya obra se exhibe por primera vez en Argentina, invita al público a mirarse en ella y en ese juego de espejos "aceptar lo que somos" y animarnos a desarrollar nuestro propio potencial.

La ingravidez asociada a las bailarinas no podría estar aquí más fuera de lugar: realizada en acero inoxidable y pintada a láser en su taller de Fráncfort por más de un centenar de artistas, la escultura pesa 1.543 kilogramos. Una vez instalada en la explanada del museo no se moverá de allí hasta septiembre. Su destino final: un condominio de lujo que el presidente del Malba y promotor inmobiliario, Eduardo Costantini, construye en Miami. Costantini adquirió Bailarina sentada y la obra Plutón y Proserpina por 14 millones de dólares. Una cifra astronómica, pero lejana de los 58,4 millones de dólares pagados en una subasta de Christie's por la obra Balloon Dog (Orange), un perro de acero inoxidable que recuerda los que se hacen con globos, con la que Koons batió récords.

La génesis de Bailarina sentada son las estatuillas de porcelana que décadas atrás colonizaron las estanterías de miles de casas occidentales. Ese icono kitsch fue reproducido a gran escala, aumentando también los pequeños defectos del modelo original, como las burbujas de aire que existían en la superficie y que ahora distorsionan la imagen de lo que se refleja en ellas.

Mientras reitera que si "tienes visión, puedes lograr lo que quieras", una máxima que le enseñó su padre, el artista rememora en una charla abierta con el director artístico del Malba, Agustín Pérez Rubio, el camino que lo llevó a la cumbre del arte contemporáneo. Asegura que a los 3 años ya era artista y sus padres lo estimulaban cuando lo veían pintar. A los 7 empezó a tomar clases de dibujo, continuó su formación en el Instituto de Arte de Chicago y a los 17 años, un encuentro con Salvador Dalí en Nueva York lo convenció de que podría abrirse paso en el mundo artístico.

Desde entonces, el estadounidense ha unido tradición y contemporaneidad, arte conceptual y pop, y ha sido comparado con Andy Warhol y Marcel Duchamp por sus ready-made, objetos cotidianos en obras de arte. Admirado y aborrecido por igual, su facilidad para moverse en los más distintos ámbitos salta a la vista al repasar su biografía: sorprende su paso fugaz como agente de bolsa de Wall Street en su juventud y el matrimonio con la actriz porno de origen húngaro Ilona Staller, "Cicciolina", con la que tuvo uno de sus ocho hijos. Con ella realizó la serie "Made in Heaven", pinturas y esculturas eróticas que le valieron numerosas críticas a principios de los 90. Una década después siguieron algunas de sus obras más exitosas, como las distintas piezas de acero inoxidable en colores chillones que imitan animales hechos con globos y la serie "Antigüedad", comenzada en 2008, a la que pertenece Bailarina sentada.

"Antigüedad" explora la belleza, la fertilidad, el amor y la conectividad, en un diálogo artístico que abarca la historia completa de la humanidad. "Ballerina es como una Venus. La sensación es similar a la de estar mirando a la Venus de Willendorf u otra de las más antiguas Venus. Lo que realmente importa es su belleza y su invitación a la contemplación y a una sensación de relajación y paz", opina su creador.

De visita por primera vez a Buenos Aires, la estrella pop posa para las cámaras, se hace selfies con artistas locales y curiosos y repite como un mantra: "Estoy feliz de estar en la Argentina. No quisiera estar en ningún otro lugar en este momento que no sea aquí y ahora". A horas de partir hacia Estados Unidos, promete volver y toma la palabra al Malba de trabajar en una exposición retrospectiva.