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A la búsqueda del sonido “perro pequinés”

El grupo Novedades Carminha nos abre la puerta de su estudio y desvela cómo es la grabación de su nuevo disco

Novedades Carminha
Novedades Carminha, en el estudio.

Entrar en el estudio sevillano de La Mina es introducirse en una cápsula del tiempo que lleva hasta una época en la que los grandes discos de rock se grababan de otro modo. Los artistas se encerraban en el estudio para tocar y tocar y se grababa al grupo tocando junto y en directo, sin trampa ni cartón. Ubicado en un imponente chalé de estilo setentero, con una enorme piscina en forma de cacahuete incluida, lo primero que uno se encuentra al entrar a la estancia principal es un gran salón. Allí coexisten amplificadores, guitarras, bajos, baterías, órganos, pianos, cables y demás aparataje musical. Raúl Pérez, responsable del negocio, vive allí mismo y convive continuamente con los diferentes grupos que pasan por su estudio. "Antes de empezar, mis amigos me avisaban de los inconvenientes de vivir en el lugar de trabajo. Pero a día de hoy no puedo estar más contento", relata satisfecho. Razones no le faltan para sentirse a gusto con su situación. Por La Mina han pasado ya varios de los proyectos más interesantes de la actual escena musical en nuestro país, con Pony Bravo como punta de lanza. "Mi mayor publicidad es el boca a boca", asegura.

Novedades Carminha, trío gallego ahora afincado entre Madrid y Barcelona, tenía excelentes referencias del estudio y lo tuvieron claro a la hora de decidirse para registrar su cuarto disco, cuya aparición se espera para finales de marzo y que aún está sin título. Han pasado diez días encerrados en La Mina, grabando y puliendo un nuevo repertorio que debería servirles como consagración para acceder a un público más amplio. "Nuestro anterior disco supuso un salto muy grande para el grupo. Cada vez va más gente a nuestros conciertos, y nos damos cuenta de que lo que el público quiere es bailar y divertirse. Por eso este disco va a ser para bailar sin parar", comenta Carlos Pereiro Carlangas, cantante y guitarrista.

No queremos sonar con músculo como los grupos de 'rock' machote

Para dotar a estas nuevas canciones del peso y el ritmo que necesitan, cuentan con la ayuda de Hevi, productor de música hip-hop para el que este es su primer trabajo de rock y cuya idea es imprimir groove a estas canciones con vocación de llenar pistas al estilo de James Brown. "Hemos hecho algunas cosas poco habituales en las grabaciones de hoy en día, como grabar las baterías con un único micrófono. Queremos recuperar el sonido crudo y fresco de los primeros discos de rap, los que se hacían con bases de soul y funk. Nos encanta ese sonido", explica el productor. Las guitarras, en una primera mezcla, suenan divertidas y dejan espacio al ritmo, que destaca como elemento fundamental. "No queremos sonar con músculo como los grupos de rock machote. Preferimos sonar como un perro pequinés: pequeños pero chillones", concluyen.

En todo este proceso, para el grupo ha sido fundamental el hecho de convivir y residir en el estudio durante todo el proceso de grabación. "Es totalmente diferente a estar en un estudio al que vas, grabas y te marchas a tu casa cada día. Estar aquí encerrado te obliga a estar pensando en las canciones todo el rato", comenta Adrián D. Bóveda "Jarri", bajista del grupo. "Sorprendentemente, no hemos discutido ni una sola vez en todos estos días. Estamos muy centrados en la grabación", afirma.

La convivencia obliga a todo el equipo a repartirse las tareas cotidianas y, mientras unos escuchan lo grabado o ultiman arreglos, otros cocinan o hacen la compra del día. La concentración se rompe solo por las ocasionales visitas de amigos y colaboradores. "Uno de los primeros días se pasó por aquí El Niño de Elche. Se acercó a comer el caldo que habíamos preparado con productos de nuestra tierra. Es un tipo muy inteligente, sabe dónde está lo bueno", cuenta Hevi. "Comer bien nos ayuda a aclimatarnos", añade Xavi Pereiro, batería del trío.

Todos los implicados son conscientes de la importancia de esta grabación para la carrera del grupo y, muy lejos del ya añejo espíritu canalla y noctámbulo de sexo, drogas y rock and roll, prefieren aprovechar los días desde temprano. "Funcionamos mejor por la mañana. Aquí hemos venido a aprovechar el tiempo. Ya tendremos tiempo para fiestas después", concluyen.

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