Muere Robert Loggia, un actor de carácter en más de 200 filmes y series

El intérprete fue candidato al Oscar a mejor secundario con ‘Al filo de la sospecha’, y dos veces fue finalista a los Emmy

El actor Robert Loggia, en 2014.
El actor Robert Loggia, en 2014.KEVORK DJANSEZIAN (REUTERS)

Cuando un actor trabaja sin descanso, década tras década, acumulando más de 200 apariciones en series y películas con todo tipo de directores y tanto en cine y en televisión, y siempre en personajes con carnaza y frase, es que ese intérprete es muy bueno. Salvatore Loggia lo era, y trascendió su físico, perfecto para ser capitán de policía, detective privado o director de un periódico, gracias a su talento. Robert Loggia, con ese nombre se hizo famoso, ha sido uno de esos actores de carácter con los que todos querían trabajar, y que incluso llegó a ser candidato a mejor secundario con Al filo de la sospecha en 1986. En los últimos cinco años fue retirándose gradualmente de la vida público, a causa del alzhéimer que padecía, y el viernes falleció a sus 85 años, mientras los aficionados le recordaban por sus apariciones en El honor de los Prizzi, El precio del poder, Big o Carretera perdida.

Neoyorquino nacido en Staten Island en 1930 y crecido en Little Italy, hijo de sicilianos –zapatero y ama de casa-, Loggia tuvo muy claro que quería ser actor desde joven. Pero tardó un tiempo en decírselo a su padre, por miedo, hasta que no pudo más, se lo confesó y su progenitor le respondió que no le gustaba su elección, pero que la respetaba. Aun así, Loggia estudió Periodismo en la Universidad de Missouri y sirvió en el ejército antes de apuntarse al Actors Studio y trabajar como presentador de radio y televisión. A finales de los años cincuenta y con cierta experiencia teatral, debutó en Broadway, en televisión y tuvo un pequeño papel en Marcado por el odio, con Paul Newman. Considerado uno de los grandes robasescenas de Hollywood y dúctil como pocos, su voz grave y su físico le ayudaron en su carrera. Curiosamente, se quedó canoso muy pronto, pero en pantalla su pelo siempre fue castaño.

Durante los años sesenta y setenta, Loggia participó en todo tipo de series, desde Studio One a La mujer policía, Disneylandia. El mundo mágico de color, La ciudad desnuda, Alfred Hitchcock presenta, Los intocables, El gran chaparral o como protagonista de T.H.E. Cat. En el cine fue mucho más despacio con La historia más grande jamás contada o en películas de su amigo Blake Edwards (juntos colaboraron en cinco largometrajes, tres de ellos de la saga de la Pantera Rosa).

Los ochenta son los años en que recoge lo sembrado: llegan Oficial y caballero, El honor de los Prizzi, El precio del poder, Psicosis II, Al filo de la sospecha –logró su candidatura al Oscar encarnando a un detective privado-, Yo, el halcón, Big –como jefe de Tom Hanks, aparecía en la famosa secuencia en que tocaban el piano gigante con los pies- o El triunfo del espíritu. Y solo por seleccionar algunas de sus películas, que fue compatibilizando con la televisión, un medio en el que se le pudo ver en series como Los ángeles de Charlie, Wild Palms, Magnum P. I., Mancuso FBI (su primera candidatura a los Emmy), Se ha escrito un crimen, Padre de familia, Frasier, Malcom (segunda candidatura a los Emmy), Queens Supreme, Men of a certain age y, sobre todo, en cuatro espléndidos episodios de Los Soprano, en los que encarnó a Michele Feech La Manna.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

En cine se le pudo ver en Independence Day, en la infravalorada Carretera perdida, El gurú, Rain, y a pesar del alzhéimer ha seguido trabajando en películas no muy buenas, dejando incluso alguna aún inédita. También puso voces a videojuegos como Grand Theft Auto III o Scarface: the world is yours.

Puede que Robert Loggia no ganara muchos premios, pero los cinéfilos y la industria le echarán de menos.

Sobre la firma

Gregorio Belinchón

Es redactor de la sección de Cultura, especializado en cine. En el diario trabajó antes en Babelia, El Espectador y Tentaciones. Empezó en radios locales de Madrid, y ha colaborado en diversas publicaciones cinematográficas como Cinemanía o Academia. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS