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Portabella radiografía la sociedad 40 años después

El director retoma un filme de 1976 y presenta un documental sobre el movimiento ciudadano como “sujeto político” en España

Una imagen de la película 'Informe general II', con una concentración en la plaza del Reina Sofía.
Una imagen de la película 'Informe general II', con una concentración en la plaza del Reina Sofía. EL PAÍS

Cuarenta años han transcurrido desde que Franco murió y casi tantos desde que Pere Portabella rodara en 1976 una película sobre la situación de España y el ansía de democracia. Se titulaba Informe General y fue un aldabonazo de libertad tanto por su contenido político como por su propuesta formal. Empleaba las técnicas de ficción para realizar un documental sobre los nuevos actores que debían protagonizar el paso de una dictadura a un Estado de derecho, con entrevistas y Cuarenta años han transcurrido desde que Franco murió y casi tantos desde que Pere Portabella rodara en 1976 una película sobre la situación de España y el ansía de democracia. Se titulaba Informe General y fue un aldabonazo de libertad tanto por su contenido político como por su propuesta formal. Empleaba las técnicas de ficción para realizar un documental sobre los nuevos actores que debían protagonizar el paso de una dictadura a un Estado de derecho, con entrevistas y testimonios clandestinos, al tiempo que reflexionaba sobre los límites de la representación del cine y de la imagen.

Pere Portabella, en el Museo Reina Sofía de Madrid. ampliar foto
Pere Portabella, en el Museo Reina Sofía de Madrid.

“Pero entonces no se sabía qué iba a pasar al año siguiente. El futuro era imprevisible”, comentó ayer el cineasta, de 88 años, sobre una situación política que sólo empezó a despejarse definitivamente en 1977. Hoy, “las cosas han cambiado mucho”, y en los últimos años se han vivido notables transformaciones. Una fundamental, a juicio del que fuera productor de Viridiana, de Luis Buñuel. “Hoy, el sujeto político ha pasado a manos de los ciudadanos”, sostuvo Portabella, al término de la proyección en el Museo Reina Sofía de Madrid de su nueva película Informe General II. El rapto de Europa, en la que, precisamente, pretende reflejar el proceso de apropiación de los espacios públicos por parte de nuevos protagonistas de la sociedad.

En la película, el director experimental por antonomasia del cine español ha realizado un insólito ejercicio de volver sobre una antigua obra suya para desentrañar la realidad actual. “Aunque son situaciones similares con una crisis territorial, generacional e institucional”, apostilló Manuel Borja-Villel, director del Reina. El denominador común es su “forma de hacer las cosas”, dijo medio en broma Portabella. Su forma de hacer las cosas traslada al espectador desde una charla entre una filósofa y una arquitecta sobre el papel que deben desempeñar los museos en la sociedad a una concentración por la dignidad que acaba con enfrentamiento policial, con tan sólo atravesar la ventana de una cafetería recayente a plaza del Reina Sofía.

Mareas ‘y performances’

Diputado y senador catalán por el PSUC (que estuvo federado con el PCE) durante la Transición, hombre “siempre de izquierdas”, el realizador de películas de culto como Nocturno 29, que ha mostrado su trabajo en museos como el Macba de Barcelona o el Pompidou de París o la Documenta de Kassel, ha reflejado en su película “las mareas, los movimientos, las manifestaciones, las performances” que han tenido lugar a partir de 2011.

Para él, hay dos puntos de inflexión que explican el apoderamiento de la política por parte de la ciudadanía: el 15-M, con su posterior “asalto a las instituciones” a través de su plasmación política en Podemos, especialmente; y el movimiento independentista catalán, catapultado, en su opinión, por la sentencia del Tribunal Constitucional que corrigió el Estatuto aprobado por los catalanes. Ambos son movimientos transversales de ciudadanos que ocupan el espacio público, reivindicando sus derechos. “No se puede seguir igual; se deben buscar puntos de acuerdo, porque no es una cuestión que afecte sólo a Cataluña, afecta a España”, apunta el cineasta que se mantiene en forma, rápido en sus contestaciones y explicaciones.

Director, guionista productor y político

Nacido en Figueras (Girona) en 1929, Pere Portabella i Ràfols es director de cine, guionista y productor. Fue diputado catalán y senador entre 1980 y 1984 por el PSUC.

Con su productora Films 59, apoyó a cineastas como Carlos Saura en Los golfos (1959), Marco Ferreri en El cochecito (1960) y Luis Buñuel en Viridiana (1961), Palma de Oro en el Festival de Cannes. Recientemente coprodujo No estamos solos, con El Gran Wyoming.

Ha dirigido películas de culto y experimentales, como No contéis con los dedos, con guión del poeta Joan Brossa, Nocturno 29, Informe general o El puente en Varsovia. Ha colaborado estrechamente con el músico Carles Santos.

Su obra se ha visto en museos como el Macba de Barcleona o el Pompidou de París, y fue artista invitado en la Documenta 11 de Kassel.

En la pantalla aparece el multitudinario mitin de Pablo Iglesias en la Puerta del Sol; una reunión del consejo de Podemos presidido por Íñigo Errejón, filmada con planos cortos y cenitales; una intervención de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en un foro museístico; una reunión de algunos dirigentes de la Assemblea Nacional Catalana, presidida por Carme Forcadell... Los protagonistas siempre están hablando al público o entre ellos, nunca en forma de entrevista. También desfilan por la pantalla periodistas, pensadores y activistas que han participado en los movimientos de protesta por los recortes desde el estallido de la crisis.

La película de Portabella es política, pero no sólo política. La corrupción es objeto de análisis, minutos después de que las cámaras acompañen el recorrido por el Reina Sofía del director del mismo Manuel Borja-Villel y el pensador italiano Antonio Negri, mientras van conversando de arte y política; o tras algunas de las mejores escenas del documental que reproduce imágenes de La Edad de Oro de Luis Buñuel, que mantienen su corrosivo surrealismo. Tampoco falta una aproximación fílmica al Guernica y al interior de las salas del museo, con sus visitantes que parecen ajenas a lo que sucede en el exterior.

La película concluye con una conversación entre científicos que alertan sobre el colapso global a causa del cambio climático, que el propio cineasta destacó ayer especialmente.

Informe General II. El rapto de Europa se estrenará en el próximo festival de Rotterdam en enero y la intención es proyectarla posteriormente en algunas salas comerciales. Informe general I se puede ver hoy en el Reina Sofía en una copia nueva.