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17 artistas actualizan el repertorio indeleble de Juanito Valderrama

Serrat, Márquez, Pérez Cruz o Mercé cantan sus temas en un disco de tributo

Presentación del disco dedicado a Juanito Valderrama. rn rn rn rn   rn  rn   rn    rn  rn  rn  rn  rn rn  rn
Presentación del disco dedicado a Juanito Valderrama.

“Esto no lo he hecho yo, lo ha hecho mi padre”, dice Juan Valderrama. Su padre fue, dice, el que hizo que los 17 artistas que desfilan por este disco conmemorativo del centenario de su nacimiento, dijeran que sí a la primera tras recibir la llamada. Incluso ha habido artistas que, por cuestiones de espacio, se han quedado fuera de este trabajo que repasa la faceta de Valderrama, fallecido en 2004, como cantaor, pero también como cantautor. Las canciones, elegidas por Juan Valderrama, son un rosario de versiones.

El disco Juanito Valderrama 1916-2016, presentado ayer, es un tributo, no solo flamenco, sino a una figura que dice su hijo “que trasciende lo musical, que forma parte de nuestra historia y que tuvo una vida ejemplar y sigue hoy dando lecciones”. En este trabajo aparecen Joan Manuel Serrat, José Mercé, Silvia Pérez Cruz, Martirio, Estrella Morente, Pasión Vega, Diana Navarro, Arcángel, Miguel Poveda, Ana Belén y Víctor Manuel… “Algunos me han llamado agobiados porque no sabían dónde se habían metido, por la exigencia que les requería la música de mi padre”, dice el hijo. “No quería que pasara el centenario y no se hiciera nada. De algún modo este país se lo debe a mi padre. No el pueblo, que siempre estuvo con él, sino aquellos que no valoran lo que supone para el flamenco”, agrega.

“Mi padre siempre me decía que lo que yo cantaba, esa música de modernos, no valía para nada. Me decía que lo que tenía que hacer era cantar como Juanito Valderrama, pero yo sabía que eso era imposible”, cuenta José Luis Perales, que aquí pone voz a Madre Hermosa. Dice Juan Valderrama que su padre tomó el testigo de “la ópera flamenca de Chacón, Marchena y Pinto, gente muy estudiosa pero con una visión muy abierta del flamenco”. “Mi padre abre caminos en la forma de hacer flamenco y en la manera de componer con los cantes, fue uno de los primeros cantautores de éxito. Decía Juan Habichuela que mi padre les enseñó a los artistas a ser empresarios, dio oportunidades a Manolo Escobar o a Camarón de la Isla, al que sacó de un tablao de Madrid con 17 años…”, recuerda.

José Mercé, que canta en el disco la Pena mora, asegura del homenajeado que es “el cantaor con más conocimiento que ha dado el flamenco”, y recuerda aquella noche en el Café de Chinitas, de Madrid, que no quería salir al escenario porque Juanito Valderrama estaba entre el público. Valderrama fue a su camerino, lo tranquilizó, le dijo que quería verlo en el escenario y le dio un consejo: “No abuses nunca de la voz y no olvides nunca hasta dónde puedes llegar”. Una experiencia parecida tuvo la gaditana Pasión Vega, a quién Valderrama y su mujer, Dolores Abril, apadrinaron en su primera actuación en Madrid.

Bueno y sabio

Martirio, con sus eternas gafas de sol, define a Valderrama como “un alma con piernas”, mientras que la dinastía de los Habichuela recuerda todo lo que aprendieron de él, o Serrat rememora cómo se sintió al escucharlo la primera vez en la radio aquella “puerta a los sueños”. Dice Juan Valderrama que como padre era “un hombre muy bueno y muy sabio, la comprensión en persona: su inteligencia emocional era muy grande y te lo daba todo”.

Esa empatía fue lo que le hizo, tras ver a aquellos exiliados españoles de la guerra que le decían que España se la habían robado, escribir en la contrapágina de una novela aquella canción de El Emigrante, que cierra el disco de su centenario. “Los emigrantes americanos que llegaban a España me decían hace una década: ‘Parece que la escribió para nosotros’. Ahora somos nosotros los que nos vamos, y parece que la escribió para la gente joven que se tiene que marchar”, apunta.