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AVISOS PARA NAVEGANTES

Vuelta alrededor de Svetlana Alexiévich

La última ganadora del Nobel de Literatura, vista desde todos los ángulos que aporta la red

Alexiévich, el pasado día 10, tras una conferencia.
Alexiévich, el pasado día 10, tras una conferencia.

Un escueto “¡Fantástico!” fue todo lo que dijo al teléfono Svetlana Alexievich luego de recibir la noticia por teléfono de que fue galardonada, según comenta Sara Danius, la secretaria permanente de la Academia Sueca quien fue la que se comunicó con ella. La ganadora bielorrusa del Premio Nobel de Literatura ha sido el gran tema del que hablan las redes sociales desde el jueves 7 en que fue premiada.

El diario The Guardian colocó el mismo día una excelente muestra fotográfica sobre Svetlana Alexievich donde destaca la foto, en polo marrón, de la autora abriendo la puerta apenas los periodistas en Minsk supieron del premio. También hay una foto muy significativa de Sevtalana en Kabul, en traje de periodista, recogiendo declaraciones para su libro Los Chicos de Zinc sobre la guerra de Afganistan.

Otro dato del que nos enteramos leyendo The Guardian es que Alexievich no es ajena al cine. Uno de los monólogos de su célebre libro Voces de Chernobil, el único traducido al castellano por el momento, fue la base para un cortometraje titulado “The Door” y realizado por la irlandesa Juanita Wilson. El cortometraje tuvo mucho éxito y fue nominado incluso al premio Oscar. En Youtube puede verse el corto.

Uno de los más felices con el premio debe ser el periodista de The New Yorker Philip Gourevitch, quien un año antes escribió en la revista un artículo titulado “La no ficción merece un Nobel” movido por ver a Svetlana Alexievich entre las quinielas del Nobel de Ladbrokes (ese año ganaría Patrick Modiano). Ahí celebra que Aleixievich esté tercera en las apuestas y dice que hace décadas que la no ficción dejó de ser una “ciudadana de segunda clase” en la literatura (la frase es del periodista Gay Talese). Dice que la no ficción implica que el autor está ligado a los hechos documentados, pero que no puede realizarse una obra si no se tiene una imaginación tan poderosa como la que se necesita para escribir novelas o poemas.

Svetlana Alexievich estuvo en México invitada por la Casa Refugio Citlaltépetl para la inauguración de una Casa Refugio en Puebla. Asistió también el premio Nobel nigeriano Wole Soyinka. Pedro Ángel Palou en Letras Libres recuerda esa visita “Comparada con la exuberancia física y verbal de Soyinka, Alexiévich asombraba particularmente por su reserva. Era una mujer pequeña, pero de complexión fuerte, como una pieza de granito que aún no ha sido tallada. Hablaba quedo, pero sus frases en inglés eran precisas” dice y describe su trabajo coral como una suerte de montaje cinematográfico.

Finalmente, es muy interesante leer los comentarios en The New York Times sobre el premio Nobel a Alexievich. Más de 200 personas se dividieron entre los que felicitaron que el Nobel diese a conocer a una nueva autora para leer, y los que están muy molestos porque piensan que el premio literario se ha convertido en un nuevo Nobel de la Paz. “Hay que agradecerle a Putin este Nobel” dijo alguien profundamente decepcionado.