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José Garrido se revaloriza en Albacete

Enrique Ponce consechó en la feria de Murcia un nuevo triunfo, y Cayetano cortó una oreja

El diestro José Garrido cortó tres orejas y salió a hombros en el octavo festejo de la feria de la Virgen de los Llanos de Albacete, en el que Juan del Álamo sumó un apéndice y Diego Urdiales se fue de vacío con el peor lote en conjunto.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Montalvo, muy bien presentados y de juego desigual. Destacaron, sobre todo, tercero y sexto.

Diego Urdiales: estocada que hace guardia y nueva estocada (silencio tras aviso); y estocada delantera y contraria, y descabello (pitos); Juan del Álamo: pinchazo, estocada tendida y dos descabellos (ovación); y estocada tendida (oreja), y José Garrido: estocada (dos orejas); y estocada y tres descabellos (oreja).

El joven José Garrido se revalorizó en Albacete; él fue el encargado de poner nombre a la tarde, gracias a una actuación rotunda y maciza de tres orejas. A su primero, un gran toro de Montalvo, lo toreó de forma extraordinaria por los dos pitones. Faena grande del extremeño, de principio a fin, con un toreo largo y hondo, ligado y muy encajado, de nota muy alta.

En el sexto estuvo cumbre también Garrido con otro toro de nota, al que cuajó a base de temple y largura en los trazos de los muletazos que extrajo, sobre todo, por el derecho. Cómo estaría de bien, que le gente olvidó el fallo con el descabello y lo premió con otro trofeo.

Urdiales llegaba a Albacete con el recuerdo aún presente de su gran triunfo en Bilbao, aunque, por unas cosas o por otras, al final, no cumplió con las expectativas con una actuación de lo más discreta.

Su primero fue un toro muy medido de fuerzas y sin apenas recorrido, con el que Urdiales no pudo hacer prácticamente nada. Faena, por tanto, sin contenido ante un toro imposible. El cuarto fue otro astado sin apenas fondo, con el que Urdiales, tras probarlo y enseñar que el animal no servía, optó por abreviar, entre el visible enfado de los asistentes.

Juan del Álamo estuvo a muy buena altura con su primero, al que toreó con mucho mando sobre todo por el pitón derecho, por donde ligó tandas compactas y rotundas. En el quinto, en cambio, sí logró la oreja el salmantino, después de otra faena presidida por la firmeza y el valor, en la que estuvo francamente bien.

Triunfo de Ponce en Murcia

Enrique Ponce salió a hombros tras cortar tres orejas en la segunda corrida de la Feria de Murcia, en la que Cayetano consiguió un trofeo y José María Manzanares se fue de vacío.

Con dos tercios de entrada, se lidiaron seis astados de la ganadería de Las Ramblas, muy serios de cara primero y segundo; el mejor, el cuarto, los demás, flojos y sin casta.

Enrique Ponce, oreja y dos orejas; José María Manzanares, ovación con saludos en ambos, y Cayetano, oreja y ovación con saludos.

Enrique Ponce estuvo una vez más en maestro, y aunque sus dos oponentes no le facilitaron las cosas, supo, con su experiencia y buena técnica, exprimirlos hasta sacarles lo poco que llevaban dentro.

José María Manzanares tropezó con el peor lote de la tarde, Cayetano mostró entrega en el tercero, al que dio dos buenas tandas por el pitón derecho, desdibujándose su labor a partir de entonces al echar el astado la cabeza arriba y desarrollar peligro. Al que cerró plaza creyó verle buenas condiciones y brindó al público una lidia que resultaría imposible ante un astado distraído que se rajó tras la segunda tanda de muletazos.