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Lluvia de trofeos para los caballeros rejoneadores en el final de Cuenca

Torres Jerez salió a hombros en el mano a mano con Ruiz Manuel en la feria de Almería

El rejoneador Diego Ventura, con cuatro orejas y un rabo, fue el gran triunfador del festejo de rejones con el que se cerró la feria taurina de Cuenca, en la que los otros dos alternantes Sergio Galán y Leonardo Hernández salieron también a hombros tras cortar tres orejas cada uno.

Con lleno en los tendidos, se lidiaron toros depuntados para rejoneo de Benítez Cubero, de buen juego en conjunto.

Sergio Galán: rejón (oreja); y rejón (dos orejas); Diego Ventura: pinchazo y rejón (dos orejas), y rejón (dos orejas y rabo), y Leonardo Hernández, que sustituía a Pablo Hermoso de Mendoza: rejón (dos orejas); y rejón (oreja).

Galán recetó dos rejones de castigo a su primero, lo que propició que el animal se viniera abajo. El jinete de la tierra tuvo que poner todo de su parte para llegar a la gente y lograr un merecido apéndice. En el cuarto estuvo mejor Galán, brillando en los galopes a dos pistas, llevando muy toreado al animal, y en un par a dos manos sobre Ojeda.

Ventura cuajó una espectacular primera faena al segundo de corrida, al que enceló mucho y toreó de forma sublima con todas sus monturas, demostrando una gran superioridad. En el quinto llegó la apoteosis. Después de parar al toro de forma magistral con la garrocha, Ventura provocó el delirio de los asistentes con una faena cumbre y sublime, premiada con las dos orejas y el rabo.

Leonardo estuvo muy vistoso en su primero, conectó con la gente, lo que le permitió cortar las dos orejas. El sexto fue un manso que llegó a echarse en el ruedo dos veces, y con el que pasó algún momento de apuro. No obstante, mató bien y logró otra oreja.

Torres Jerez, a hombros en Almería

El diestro Francisco Torres Jerez, con tres orejas, salió a hombros en el mano a mano que dirimió con Ruiz Manuel, que se fue de vacío, con el que se inauguró la feria de la Virgen del Mar de Almería.

Con algo más de un cuarto de entrada, se lidiaron toros de Benjumea, bien presentados, nobles pero justitos de fuerzas. Los mejores, segundo, tercero y cuarto. El sexto fue el más complicado.

Ruiz Manuel: estocada baja (ovación); dos pinchazos y estocada (palmas), y dos pinchazos y estocada (silencio tras aviso).

Francisco Torres Jerez: estocada (oreja); pinchazo y estocada (dos orejas), y estocada (ovación tras petición).

Novillada inaugural en San Sebastián de los Reyes

 Una oreja cada uno pasearon los novilleros Álvaro Lorenzo, Varea y Álvaro García en el festejo inaugural de la feria taurina, en honor a la Virgen de los Remedios, de San Sebastián de los Reyes (Madrid).

Con un tercio de entrada, se lidiaron novillos de El Cotillo, de desiguales hechuras, mansos y descastados.

Álvaro Lorenzo: estocada que hace guardia y dos descabellos (ovación), y estocada (oreja).

Varea: cinco pinchazos y tres descabellos (silencio tras aviso), y estocada en dos tiempos (oreja).

Álvaro García: estocada caída (oreja), y cuatro pinchazos y dos descabellos (vuelta al ruedo tras aviso).

Arrancó la feria de Los Remedios 2015 de 'Sanse' y, aunque los tres actuantes cortaron una oreja por coleta, el poso y el sabor que dejaron cada uno de ellos fue muy distinto.

El toreo, en su concepción más pura, brotó de las telas de Álvaro Lorenzo, un novillero al que se le ve muy puesto y que sabe en cada momento lo que debe hacer en la cara del novillo, y, algo aún mejor, lo sabe desarrollar a la perfección con naturalidad y elegancia, con exquisita torería.

Su primera faena fue técnicamente perfecta ante un novillo endeble e insulso. El cuarto fue un novillo mansito, que sólo duró cuatro tandas, suficientes para que Lorenzo mostrara lo bien que torea. Los muletazos, cadenciosos y muy templados, dibujaron surcos en la arena por lo sometido que siempre llevó al utrero. Faena de regusto, torería y expresividad en los embroques.

Varea sorteó en primer lugar un novillo brutote, de informales y deslucidas embestidas, con el que quiso pero no pudo. En el quinto, en cambio, salió a por todas el castellonense ante otro astado de lo más desagradable, con el que pasó algún que otro apuro en el inicio de faena de rodillas.

Cerraba cartel el torero local Álvaro García, arropado toda la tarde por sus paisanos, los cuales, si no llega a ser por fallar a espadas en el sexto, le hubieran sacado a hombros. No le faltó disposición, pero se le ve que aún está un poco verde.