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CÁMARA OCULTA

Chirbes en la pantalla

Muy bienvenida es la noticia de la reposición desde ayer en Canal+ de la magnífica serie Crematorio, adaptación de la novela de Rafael Chirbes, a quien de esta forma se le rinde homenaje. Fue adaptada y realizada hace cuatro años por Jorge Sánchez-Cabezudo de manera admirable. Este director está repartiendo su talento por diversas series –Gran Hotel, Velvet…- dejando aparcado el cine. Desgraciadamente. Es autor de un único largometraje, La noche de los girasoles, en 2006, que fue también estupendo, nominado a varios premios Goya aunque no lograra ninguno, ni siquiera el de guión, que era muy bueno.

En Crematorio, la crónica de la especulación inmobiliaria en la España de la corrupción, del enriquecimiento fácil –“No hay riqueza inocente”, opinaba el autor de la novela-, está trasladada a imágenes con brío inteligente al que no son ajenos los actores, en primer lugar José Sancho, también fallecido, quien quizás hizo aquí su mejor trabajo, Juana Acosta, Alicia Borrachero, Manuel Morón… En conjunto, una magnífica adaptación, o mejor una reescritura en imágenes. “Lo que hacemos desde el principio de los tiempos es reescribir lo de otros, hay que quitarse el cartelito de autor absoluto”, declaraba Sánchez-Cabezudo a tenor del éxito que tuvo la serie.

Esta semana, el académico, cineasta y novelista Manuel Gutiérrez Aragón ha asegurado en Santander en su curso Aspectos narrativos del cine y la novela que “la gente sabe leer una novela pero no tanto ver una película”. Las series de televisión han provocado un vuelco total en la narrativa fílmica, llegando a ser tan importantes o más que las películas, dice. Pero los códigos expresivos siguen siendo los mismos, “el lenguaje y la sintaxis son los mismos que en el pasado”, y sin embargo sigue sin existir una formación para saber leerlos. Cuando comenta que las series de televisión se están acercando a la literatura por la calidad de sus guiones, podría estar refiriéndose al de Crematorio, narrativamente distinto a la novela original, pero ejemplar desde todos los puntos de vista. Haría falta ahora, para redondear el justo homenaje a Rafael Chirbes, que Crematorio volviera a emitirse en abierto y que los fans o todavía desconocedores la puedan disfrutar en DVD. Merece mucho la pena.