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Snowden, de Moscú a Quito

El exempleado de la NSA participa por videoconferencia en la presentación de ‘Citizenfour’ en un festival en Ecuador

 Un momento de la intervención de Edward Snowden por videoconferencia.  EDU LEÓN
Un momento de la intervención de Edward Snowden por videoconferencia. / EDU LEÓN

En Moscú eran las tres de la madrugada de este jueves cuando Edward Snowden atendió la llamada que le hicieron los organizadores del festival internacional de cine documental de Ecuador (Encuentros del otro cine, EDOC) desde Quito. Al otro lado del mundo eran las siete de la noche del día anterior y un auditorio de 2.000 personas esperaba para escuchar al exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés) y ver el filme Citizenfour, que cuenta cómo filtró la información sobre los programas que usaba Estados Unidos para espiar a sus ciudadanos y a los gobiernos de otros países.

Snowden apareció en la pantalla del cine y de entrada planteó la necesidad de pensar qué pesa más: “nuestro compromiso por la justicia o nuestro miedo a la ley”. Luego habló de sus motivaciones para filtrar la información que cambió su vida y lo llevó a pedir asilo en Moscú. “Es fácil olvidar que la raíz de todo poder es el poder ciudadano, al final del día tenemos que pensar que si nosotros no hacemos algo, quién lo va a hacer”, dijo y añadió que “a un gobierno democrático se le valora por cómo informa al público; si toma decisiones en secreto, sin que se entere la sociedad, realmente no tiene ningún valor”.

El director del festival EDOC, Manolo Sarmiento, intentó tirarle de la lengua y le pidió que contara cómo el cónsul ecuatoriano en Londres, Fidel Narváez, le extendió un salvoconducto que lo llevó de Hong Kong a Rusia. Diplomático que por cierto fue sancionado por el presidente Rafael Correa, por haberse extralimitado en sus funciones. Pero la respuesta del exanalista fue más bien parca: “Siento cariño hacia los gobiernos de Latinoamérica, porque fueron esos países los primeros que se pronunciaron. Sin el apoyo en Ecuador, Bolivia, Venezuela, Uruguay, Brasil… no estaría donde estoy ahora”.

El festival no es ajeno a la situación política del país y siempre saca a debate el periodismo y las libertades

Citizenfour, nombre que usó Snowden para comunicarse con los periodistas que revelaron el sistema de vigilancia del gobierno estadounidense, abrió la decimocuarta edición del festival de documentales, que este año presenta 123 filmes de 43 países. El país invitado es Puerto Rico y habrá una retrospectiva del estadounidense Alan Berliner.

Periodismo y libertades

La muestra, cuyo eslogan es Ver la realidad te cambia, ofrece varias franjas de programación, tanto de cine internacional, local y una que reúne filmes políticos. Esta franja ha sido una constante en el festival desde sus inicios, cuando abrieron la muestra con un documental sobre el fenómeno chavista. El año pasado, dentro de su línea política, dieron espacio a un documental que hablaba de un conflicto medioambiental en una zona de explotación minera en Ecuador, que había sido retirado de Youtube, y este año vuelven a incluir un documental del mismo tema y el mismo cineasta, que cuenta la detención de un activista de la zona que se opone a la minería.

El festival no es ajeno a la situación política del país y siempre saca a debate el periodismo y las libertades. Siguiendo esa línea, uno de los organizadores bromeó durante su discurso con el órgano de control de la comunicación. “Esta vez seré breve porque no tenemos chistes, enviamos el guión a la Supercom [Superintendencia de la Comunicación] y nos devolvieron hojas en blanco”, dijo, y la sala de cine se llenó de vítores.