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Isabel Coixet recibe en Málaga el premio a toda su carrera

La cineasta presenta ‘Learning to drive’, una historia de amor protagonizada por Patricia Clarkson y Ben Kingsley

La directora Isabel Coixet durante la rueda de prensa.
La directora Isabel Coixet durante la rueda de prensa. EFE

“Resistir es existir”. La frase de Win Wenders la tiene grabada Isabel Coixet a sangre y fuego. Más en un día en el que recibe el premio a una carrera en el Festival de Málaga, con tan solo once largometrajes y 55 años. La cineasta catalana, que ha presentado Learning to drive, una historia de amor en tono de comedia protagonizada por Patricia Clarkson y Ben Kingsley y basada en un relato de Sarah Kenochan, publicado en The New Yorker, tiene claro que seguirá luchando por hacer un cine diferente, -“las mujeres obedientes no hacen historia”- ese que haga sonreir, llorar, conmover o enfadar al espectador, el que nunca deja indiferente. Kingsley es un taxista sij que enseña a conducir por las calles de Nueva York a Clarkson, una editora recién separada de su marido.

Cuando le llamaron para anunciarle este premio se quedó de pasta, sorprendida.”¿Yo? ¿a una carrera? ¿retrospectiva?”, les contestó. “Siempre tengo la sensación de estar en la casilla número uno, de estar empezando de nuevo”, asegura exultante en la soleada y calurosa terraza de un hotel malagueño. Una de las cosas que este premio le ha brindado ha sido confrontarla con su pasado. Como ese viaje que ha realizado con Elena Trapé, autora de un documental sobre su vida en el cine, a la lavandería donde rodó su primer largometraje Cosas que nunca te dije en Estados Unidos hace casi 20 años. “Ha sido muy fuerte volver a ese lugar, ver que nada había cambiado, que había allí toda una vida detenida, y que yo sí había cambiad. De alguna manera, me enfrentó a la persona que yo era entonces llena de miedos y dudas, recordé como todos mis amigos me decían que era una locura meterme en esa historia en Estados Unidos, como mi cabezonería iba en aumento a medida que en mi entorno me desaconsejaban esa aventura. Fue una lucha contra muchas cosas. Ha sido un encuentro extraño y bonito”.¿Y, entonces, qué conclusión ha sacado? ¿Cómo ha cambiado? “

Que sigo siendo cabezota, más que nunca , y que ese impulso que me llevaba a querer contar historias sigue igual de intacto, y que la curiosidad por hacer cosas diferente y por intentar conmover con historias que a mí me conmueven no me ha abandonado”.

Además de Learning to drive, un encargo y empeño personal de Patricia Clarkson que viene desde que ambas se conocieron en el rodaje de Elegy, Coixet está muy orgullosa de haber podido presentar en Málaga dos cortos como productora: Sara a la fuga, dirigido por Belén Funes, y Teeth, de Jennifer Cox. “Pensar que de alguna manera he echado una mano a dos personas a empezar es de las cosas que más satisfacciones me da. Me hubiera gustado que en los comienzos de mi carrera alguien hubiera visto en mí lo que yo he visto en estas dos grandes cineastas que tienen muchas cosas que decir”.

Con esta producción íntegramente norteamericana que se estrena en España el próximo 3 de julio, Coixet se ha enfrentado a la oportunidad de dirigir una comedia, -“ha sido un gran aliviio dirigir una película en la que por primera vez no había que sacar los kleenex o abrirte las venas”, dice divertida- pero también le ha incitado a aprender a conducir como la protagonista de la película. “Me ha dado una independencia que no me podía imaginar. Eso sí sé conducir pero no aparcar porque aprendí en Los Ángeles. Ahora soy capaz de poner música de Nick Cave y encadenar kilómetros y kilómetros sin parar. Sigo las indicaciones que Ben Kingsley le hace a Patricia Clarkson en la película y es ese ejercicio casi de meditación trascendental que hay que conseguir para ponerse al volante. Cuando conduzco me olvido de todo y me relajo”.