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La dirección del World Padel Tour renuncia al anfiteatro de Mérida

Tras las numerosas protestas los promotores buscan otro escenario emblemático

Vista del anfiteatro de Mérida, objeto de la polémica zanjada ayer. Ampliar foto
Vista del anfiteatro de Mérida, objeto de la polémica zanjada ayer.

Los organizadores del World Padel Tour ni siquiera han esperado a que fuera definitivo el informe de valoración técnica que había de autorizar o prohibir la celebración de su torneo en el anfiteatro romano de Mérida, como tenían previsto. Ayer por la tarde, la organización publicó en su web un comunicado en el que notificaba que suspendía el torneo, previsto del 4 al 10 de mayo, y anunció que de aquí a unos días comunicaría la nueva ubicación del evento. Los directivos del World Padel Tour buscan ya otra sede, que quieren sea igual de simbólica que el anfiteatro romano.

El Ayuntamiento emeritense, gobernado por el Partido Popular, informó ayer que el problema ha venido por parte de los patrocinadores. Estos han decidido finalmente retirarse del apoyo al torneo para no verse involucrados en la polémica, generada por el uso de estas ruinas romanas del año 8 a. C. Las denuncias de Izquierda Unida de Extremadura hace más de una semana, unidas al posterior aluvión de críticas desde diversos estamentos culturales, había calentado el affaire anfiteatro. Álvaro Vázquez, concejal de IU de Mérida, se alegra de que su denuncia y la movilización ciudadana hayan servido para que no se perjudique el patrimonio de la ciudad. Se han conseguido más de 195.000 firmas en la plataforma change.org. en contra de la celebración del evento deportivo en el anfiteatro, que tiene la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC). Dicha categoría implica el mayor nivel de protección posible de un bien inmueble.

Los patrocinadores
no se han querido ver salpicados por
la polémica

El Ayuntamiento de Mérida lamentó la decisión y defendió que el proyecto era módelico, que cumplía todos los requisitos, tanto técnicos como arqueológicos y que sería escrupulosamente vigilado por el Consorcio de la Ciudad Monumental, organismo formado por la Junta de Extremadura, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Ayuntamiento, que gestiona los edificios Patrimonio de la Humanida de la ciudad de Mérida, con más de 2.000 años de antigüedad.

La corporación emeritense señala que el informe todavía no había pasado la comisión ejecutiva, pero que el preliminar era positivo, y subraya que la celebración del torneo no habría afectado a la conservación del monumento: “El desmontaje se resalizaría el mismo día que acabara el torneo, la pista deportiva se situaría en la arena, sin ningún anclaje, las gradas se adaptarían a la forma del monumento. Se cumplían las máximas garantías de seguridad y de señalización”. El Ayuntamiento esperaba recaudar más de un millón de euros, que era lo que recaudó Cáceres el año pasado cuando se celebró el mismo torneo en la Plaza Mayor.

El alcalde de Mérida, el popular Pedro Acedo, acusa a los partidos de la oposición, IU y PSOE, de “destrozar la proyección internacional que el World Padel Tour suponía para la ciudad. Se ha perjudicado seriamente a Mérida”. Acedo cree que el impedimento de la celebración se debe solo a presiones políticas. La Consejera de Cultura de Extremadura, Trinidad Nogales, declaró que se había generado “una alarma injustificada” respecto al uso del Anfiteatro Romano.

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