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“En el humor, la línea roja tiene que ser mínima”

La sombra de Buenafuente estrena en Paramount la segunda temporada de 'Moviberto'

Berto Romero en 'MovieBerto' Ampliar foto
Berto Romero disfrazado en la grabación de 'Movieberto'.

A Berto Romero (Barcelona, 1974) la crisis le ha ido bien. “Antes de que cayera Lehman Brothers, me iba como el ojal. No tenía un duro, no llegaba a fin de mes… Iba sin rumbo. Llegó el fin del mundo occidental como lo conocemos y cambió todo”. En 2007, comenzó a trabajar de guionista y colaborador esporádico para el programa de Buenafuente. Desde entonces, ha recorrido los escenarios españoles, ha tenido programas propios, ha dirigido éxitos virales e incluso ha sido candidato al Goya. Quizás hicieran falta risas. “Sí, yo provoqué la crisis”, reconoce con risa maligna.

Ahora, sale una vez más de la sombra de su mentor -y del horario noctámbulo de En el aire- para asomarse cada noche al salón de los cinéfilos. Movieberto vuelve este martes a las 22.00 al canal Paramount para introducir con ironía 52 películas en prime-time, desde Este cuerpo no es el mío (hoy) a Cocodrilo Dundee. Le acompañan Jordi Évole, Tricicle o Dani Rovira. “Aguantar los cuatro minutos que duran las piezas es algo que casi parece pasado de moda”.

Pero el cine ya no es solo aquel arte que Romero veía en pantalla grande para posteriormente comentar. El éxito de Tres Bodas de Más le dio la oportunidad de caminar también por sus bambalinas. “Disfruto como un enano. Cada vez estoy más enamorado del cine. Es complicado, farragoso y lento, pero la televisión es una churrería. Cada día hay un churro diferente. En el cine se mima el trabajo”. Eso sí, de momento, no se ve dirigiendo o haciendo drama.

“Soy mejor, más mayor y sabio. Hacer reír es un activo que no puede desaprovecharse”. La comedia es parte de la identidad de Romero. Cuando cita usa voces, articula las palabras necesarias para contar una anécdota y responde con rapidez a todo imprevisto. “El secreto es ser natural”, dice, aunque su técnica está estudiada: “Soy un cómico de evasión y surrealista, pero sin menospreciar al espectador. Si tengo que usar referentes raros o chistes complicados los uso. Humor blanco roto.”

La tele es como una churrería. Cada día se hace un churro distinto

Posiblemente por ese compromiso sea vehemente en su ataque a la corrección política: “Mi humor no es agresivo, social o político, pero a veces parece que no puedas abrir la boca. Cualquiera se arroga el derecho de reclamar disculpas públicas. La gente cae en el error de pensar que lo que les ofende debe ser prohibido. Ese camino es un desastre. Nada gusta a todos. La línea roja tiene que ser mínima y cada vez hay menos espacios libres”.

“Hay que reírse más de uno mismo. Lo primero es: ‘soy feo, soy tonto’. Y si me meto con usted, hágalo conmigo”. Él mismo vivió este conflicto en una de sus representaciones: “Había un momento cuando mi compañero me reprochaba el tipo de espectáculo que hacíamos, y que teníamos que convertirlo en un show de variedades. Yo respondía: ‘sí, y ahora saldrán unas vaquillas y un enano’, en tono irónico. Dejaba claro que eso era una patochada del pasado, no nuestro espectáculo fino. Un día después, una asociación me reclamaba una disculpa pública. ¿Hay que explicar la mecánica? Nos autocensuramos y al final todo será un discurso neutro y sin aristas”.

El cine le deja dar rienda suelta a esa faceta desenfrenada. Su próxima aventura en la gran pantalla será Anacleto: Agente secretoque llega a las salas el 10 de abril con Imanol Arias como el famoso personaje de cómic. “Es la primera vez que me conciencio y trabajo el papel con el director y el reparto”. Javier Ruiz Caldera le ha dejado, aquí también, ironizar con su cinefilia: “en el tráiler se me oye decir yipi ka yei, a lo Bruce Willis en La Jungla de Cristal. Yo sumé la referencia a un joven personaje de la familia real española”, anticipa.

Tráiler de Anacleto: Agente secreto

“Los puristas dirán que Anacleto no tiene canas, pero ha sabido adaptar un tebeo de otra época”. El plan es hacer de las series de Ediciones Z una Marvel española, con Rompetechos, Las hermanas GildaSuperlópez en desarrollo. “Es como un montón de trenes chocando”.

Sea en el espacio que sea, su carrera solo tiene una dirección: seguir aprendiendo. Al fin y al cabo, se ha habituado a trabajar en las peores condiciones. “Los programas, formatos o sociedades en crisis me acompañan. Hago teatro desde siempre. Llegué a Buenafuente en La Sexta, cuando se volvió modesto. Empecé con pelucas y caretas de cartón, y tiré del humor de la palabra. Hago cine, que está fatal. Vivimos en una época zombi. Todo ha muerto. Sólo me falta abrir una revista”.

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