El Pompidou de Málaga empieza a tomar forma en París

El centro dispondrá de 6.000 metros cuadrados para sus exposiciones Tendrá un contrato de cinco años prorrogables El presupuesto será de unos tres millones de euros anuales

El cubo del cristal, situado en el puerto de Málaga, será el emblema del futuro Pompidou de Málaga.
El cubo del cristal, situado en el puerto de Málaga, será el emblema del futuro Pompidou de Málaga.García-Santos

Los misterios del Centro Pompidou de Málaga se desvelan poco a poco, al tiempo que se despejan los problemas del Ayuntamiento malagueño para poder continuar las obras de acondicionamiento del edificio que lo contendrá. El tiempo apremia. Que el museo esté listo antes de las elecciones municipales es importante para el alcalde de Málaga, según comenta una maliciosa fuente cultural española. Pero sería injusto centrar el evento de hoy en París —la presentación del proyecto en el Centro Pompidou— en detalles de agenda política. La primera colección de arte contemporáneo de Europa, especialmente valiosa en obras audiovisuales y de diseño, va a tener una sucursal en España y las noventa obras que viajarán a Málaga para su primera fase (dos años) son de extraordinario valor. Entre las firmas seleccionadas están Picasso, Tàpies, Ernst, Attia, Bacon, Magritte o Frida Kahlo.

El Centro Pompidou de Málaga dispondrá de 6.000 metros cuadrados para sus exposiciones, la mitad de lo que ocupan las salas del centro parisino. Y, además de su colección casi permanente, ofrecerá entre dos y tres exposiciones temporales al año. Es verdad que ha sido el alcalde de la ciudad, el popular Francisco de la Torre, de formación francesa, el que más ha empujado en este proyecto, pero el presidente del museo de París, Alain Seban, ha mostrado un enorme interés por el proyecto, cuyo contrato acaba de firmar. "Es un laboratorio con el que experimentar. El Centro Pompidou quiere ser un museo global y un centro provisional como el de Málaga pone en valor nuestra colección y amplía su público", explica Seban. El contrato suscrito tiene una duración de cinco años prorrogables en caso de que el experimento funcione satisfactoriamente.

El presupuesto del Pompidou de Málaga será de unos tres millones de euros anuales (ninguna de las cifras ofrecidas se ha plasmado con concreción y por escrito), lo que incluye el millón o millón y medio que el Ayuntamiento malagueño pagará al museo parisino como canon. El consistorio andaluz, por su parte, obtendrá ingresos a través de la taquilla, la cafetería, la librería y otros eventuales servicios que pueda intentar explotar.

La colección del centro malagueño ha sido seleccionada por Brigitte Leal, conservadora del patrimonio del Centro Pompidou, que ha concebido cinco grandes apartados de los que colgar las ochenta obras. Se trata de Metamoformosis, El cuerpo en pedazos, El cuerpo político, Autorretratos y El hombre sin rostro. Del primero formarán parte obras inspiradas en el cubismo de los años 30. Estarán representados Antonio Saura, Gérard Gasiorowski, Erró o Rineke Dijkstra. En cuerpos despedazados se inscriben obras de Picasso, Ferrán García Sevilla, Kader Attia o Julio Rodríguez. En el apartado El cuerpo político, Peter Klasen, Carolee Schneemann o Annette Messager. En Autorretratos, Frida Kahlo, González, Van Dongen, Chagall, Bacon o Sophie Calle. Finalmente, en El hombre sin rostro, Fernand Léger, Alexander Calder o Li Yongbin.

Entre las noventa obras que viajarán hay de  Picasso, Tàpies, Ernst, Attia, Bacon, Magritte o Frida Kahlo

Pero el Pompidou de Málaga tampoco será, a imagen del de París, un centro estático como los viejos museos. A las pinturas y esculturas se añadirá la maqueta del proyecto de Renzo Piano y Richard Rogers del Centro Pompidou de París, se proyectarán películas sobre este museo, habrá una instalación de vídeo sonoro del artista suizo Pipilotti Rist, que se proyectará en el suelo exterior del centro malagueño, situado en un lateral del puerto, y, en general, actuará como un dinamizador cultural de la ciudad con talleres y diversos eventos.

El Pompidou de París suele invertir 1,5 millones anuales a sus exposiciones itinerantes. Parece una obsesión de Alain Seban la de abrir el museo para dotarle de esa dimensión global y pluridisciplinar que pretende. "Lo que pasa es que nuestro presupuesto es limitado y no podemos hacer todo al mismo tiempo, sino de manera sucesiva", explica este político dedicado a la cultura. El Centro Pompidou-Metz, inaugurado hace ya cuatro años, forma parte de esa política de descentralización. A diferencia del centro malagueño, este es permanente, lo que no impide que Seban tenga muchas esperanzas puestas en el funcionamiento de su sucursal española. Málaga, como explica su alcalde, tiene es la tercera gran ciudad cultura de España (después de Madrid y Barcelona) y cuenta con cuatro millones de turistas al año. La experiencia, de resultar exitosa, podría servir para proyectos similares en otros países.

El Ayuntamiento de Málaga, según su alcalde Francisco de la Torre, ya tiene la luz verde para poder continuar con las obras de acondicionamiento del edificio, conocido como Cubo. En pocos meses, Pablo Picasso tendrá una presencia aún más rica en su ciudad natal.

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