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OBITUARIO

Fernando Ortiz, obsesión por la poesía

El poeta sevillano también brilló como ensayista, crítico y articulista

El poeta Fernando Ortiz, en 2003.
El poeta Fernando Ortiz, en 2003.

El poeta sevillano Fernando Ortiz falleció en la madrugada del miércoles en su casa de Sevilla a los 67 años a consecuencia de un paro cardiaco. Ensayista, crítico y articulista, además de poeta, Fernando Ortiz tenía problemas de salud desde hacía años y había anunciado en varias ocasiones que se retiraba de la escritura creativa, aunque hasta hace pocos días ha seguido haciendo versos, según han confirmado sus amigos.

El escritor agrupó su poesía completa hace seis años bajo el título Vieja amiga, un libro en el que recorría desde los versos iniciales de su primer título, Primera despedida (1978), hasta Postdata (1999). Esta obra ha tenido varias ediciones a medida que su autor reescribía poemas antiguos e iba añadiéndole títulos inéditos o de nueva creación. En 2003 publicó una antología personal, Versos y años, en la Fundación José Manuel Lara. Amigo de poetas de generaciones anteriores como José Antonio Muñoz Rojas y Aquilino Duque, fue cofundador de la colección de poesía Calle del Aire junto al también poeta y editor Abelardo Linares.

Aunque era aficionado a intentar eclipsarse tras una ironía característica (“Yo no me considero un poeta importante, pero sí uno de los poetas sordos más importantes de mi barrio”, bromeaba en unas declaraciones a este periódico en 2003), antólogos, críticos y premios reconocieron su valía literaria. Entre otros, obtuvo el Premio de Poesía Vicente Núñez (1991) y el José María Pemán (1989) y el Premio Andalucía de Periodismo (1978) por su labor como articulista.

“Lo esencial en un poeta es su poesía”, precisó Ortiz en una entrevista publicada en este diario en 2003, en una de las ocasiones en las que anunció su retirada. “Yo quise ser poeta. Los esfuerzos más importantes de mi vida se los he dedicado a ella. He escrito la poesía que quería. Estuvo bien mientras duró. La poesía es una obsesión, escribes cuando estás obsesionado. Cuando has dicho lo que querías, ya no tienes esa obsesión. En los últimos años he escrito cuatro o cinco poemas, porque ya no estoy obsesionado”, añadió entonces, aunque su obsesión parece que persistió porque nunca dejó de escribir.

Dos libros han analizado su obra poética: Cuestión de tiempo. La poesía de Fernando Ortiz, de Antonio Miguel Sánchez, y el volumen de ensayos de varios autores coordinado por Emilio Barón, titulado La poesía de Fernando Ortiz. Entre su obra ensayística destacan Introducción a la poesía andaluza contemporánea, Sevilla y los sevillanos y Manual del veraneante perpetuo.