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Personajes de cuento que cambian de vida

'El gran libro mágico. Un cuento para reírse del miedo' llega en sesión única al Teatro Lope de Vega de Madrid

David Àvila y Albert Gràcia, en 'El gran libro mágico. Un cuento para reírse del miedo'.
David Àvila y Albert Gràcia, en 'El gran libro mágico. Un cuento para reírse del miedo'.

Un gigantesco libro que se abre y habla para contar los cuentos de hadas tradicionales de una manera muy peculiar es uno de los protagonistas de la programación de Navidad de Madrid el día 29 de diciembre en el Teatro Lope de Vega, a mediodía (12 pm). Y no solo está la historia dedicada a los niños, como sucedía con aquella otra fantasía que protagonizó un chaval llamado Bastian que, gracias a un libro y a su lectura, se metió en un mundo de posibilidades en La historia interminable, de Michael Ende. Esta narración fue una de las fuentes de inspiración para Albert Gràcia y David Ávila, actores que dan vida a Timón y Pumbaa en el musical El rey león y que han combinado su trabajo como intérpretes con el de la producción teatral y la composición musical. El gran libro mágico. Un cuento para reírse del miedo está prescrito para personas “entre dos y 99 años”, relata un entusiasmado Ávila a través del teléfono.

El libro mágico de cuatro metros y medio de alto y ocho de ancho es uno de los personajes estrella, con ojos, boca y, sobre todo… estrepitosos estornudos. Él da la posibilidad de que los espectadores salten hacia dentro. Sus páginas se irán pasando para descubrir tres escenografías distintas y un misterio: dos charlatanes llegan a la plaza del pueblo con la venta de un elixir que promete milagros para aquellos que escasean de pelo. Son El Gran Antonelli y Luiggi Il Castratti (David Ávila y Albert Gràcia) que deberán sin embargo dejarse de aventuras comerciales y resolver un extraño caso. Ambos investigarán quién produce el eterno estornudo de libro que hace que todos los personajes sacados de cuentos tradicionales hagan cosas muy, muy extrañas y que los finales queden trastocados.

A cada estornudo, un efecto extraño. A saber: Caperucita Roja habla al revés y se convierte en Tacirupeca Jaro; Drácula tiene serios problemas con la vista; el pirata Barbanegra se convierte en Barba Azul; hay animales que sufren alteraciones de identidad, como le ocurre a El Gato con botas, que se cree que es uno de los tres cerditos… El personaje que está detrás del hechizo es una representación contemporánea de la malvada bruja. Su nombre tiene mucho que ver con su capacidad maligna para el contagio. Virus “viene del futuro, de 2013”, cuenta Ávila, y controla a todo el personal a través de un artilugio que se asemeja a un Ipad. Por sus maquinaciones también los espectadores verán a Peter Pan transformarse en Pinocho. Todos los personajes cobran vida por los actores, salvo el del Gato con Botas, un títere.

La gran confusión de esta historia basada en el cuento tradicional, que también se apoya en series americanas contemporáneas como Once upon a time, se combina con los números musicales, composiciones de Ávila que las describe como “muy orquestales”, con interpretación en directo y la colaboración de diez voces de la Escuela de Ángela Carrasco. El teatro musical ha marcado la trayectoria de Albert Gràcia y de David Àvila. En 2007 fundaron la compañía T-Gràcia que desde entonces se vuelca en él con montajes como El lobo y las 7 cabritas, Los músicos de Bremen in concert, La ratita presumida centro estético o El patito feo (un viaje musical).

“Deseábamos construir un mundo en el que todo el mundo se podía meter”. Prosigue Àvila, “que los peques lean, sea como sea, fomentar la lectura. Que el libro hable les encanta…”. Un pulso que los impulsores de la idea han tomado a tenor de las representaciones pasadas en Almería, Palma de Mallorca… El gran libro mágico. Un cuento para reírse del miedo ha sido finalista en los premios Broadway World España en 2013 en la categoría de musical infantil.

Parte de los beneficios serán destinados a la Fundación Aladina de ayuda a niños con cáncer.